Altaïr nace para producir un vino chileno de excepción y una de las estrellas más brillantes de la constelación de vinos en el mundo. La vitivinicultura es un arte en el que no se improvisa ni se confía en la suerte, por lo que la excelencia sólo puede alcanzarse con excelencia: el terroir único, la bodega con tecnología de punta y el conocimiento de especialistas consagrados. Si se da la eventualidad de que una cosecha no alcance el nivel de calidad que hemos impuesto, optaremos por perderla en su integridad.
La viticultura de Altaïr se concentra en un manejo integrado para mantener la biodiversidad de la zona. Las hectáreas cultivadas son pocas con alta densidad de plantación. La viticultura sigue un esquema tradicional en el que la intervención en el fruto es mínima. Al mismo tiempo el riego es tecnificado, permitiendo así que cada planta reciba la cantidad justa de humedad para que sus frutos sean de la calidad esperada.
1 comentario:
:O es el vino de assassin's creed joaojajoaoja la cago yo kiero ese vino aojojajajo
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