Mostrando entradas con la etiqueta antidepresivos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta antidepresivos. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de diciembre de 2011

Depresión: la enfermedad silenciosa...

La depresión se puede describir como el hecho de sentirse triste, melancólico, infeliz, abatido o derrumbado. La mayoría de nosotros se siente de esta manera una que otra vez durante períodos cortos.  La depresión clínica es un trastorno del estado anímico en el cual los sentimientos de tristeza, pérdida, ira o frustración interfieren con la vida diaria durante un período de tiempo prolongado.

Para mayor información sobre los síntomas y el tratamiento de la depresión, ver:
Depresión en adolescentes
Trastorno bipolar
Depresión en los ancianos
Distimia
Depresión mayor

Consideraciones generales

Los síntomas de depresión abarcan:
Estado de ánimo irritable o bajo la mayoría de las veces.
Pérdida de placer en actividades habituales.
Dificultad para conciliar el sueño o exceso de sueño.
Cambio grande en el apetito, a menudo con aumento o pérdida de peso.
Cansancio y falta de energía.
Sentimientos de inutilidad, odio a sí mismo y culpa.
Dificultad para concentrarse.
Movimientos lentos o rápidos.
Inactividad y retraimiento de las actividades usuales.
Sentimientos de desesperanza y abandono.
Pensamientos repetitivos de muerte o suicidio.

La baja autoestima es común con la depresión, al igual que los arrebatos repentinos de ira y falta de placer en actividades que normalmente lo hacen feliz, entre ellas, la actividad sexual.
Es posible que los niños deprimidos no tengan los síntomas clásicos de la depresión en los adultos. Vigile especialmente los cambios en el rendimiento escolar, el sueño y el comportamiento. Si usted cree que su hijo podría estar deprimido, vale la pena consultarlo con el médico.

Los tipos principales de depresión abarcan:
Depresión mayor: deben presentarse 5 o más síntomas de la lista de arriba, durante al menos dos semanas para diagnosticar este tipo de depresión. La depresión mayor tiende a continuar durante al menos 6 meses si no recibe tratamiento. (Se dice que usted tiene depresión menor si presentan menos de 5 de estos síntomas durante al menos 2 semanas. La depresión menor es similar a la depresión mayor o grave, excepto que la primera sólo tiene de 2 a 4 síntomas).

Depresión atípica: ocurre en aproximadamente un tercio de los pacientes con depresión. Los síntomas abarcan comer y dormir en exceso. Usted puede sentirse como si estuviera sobrecargado y se acongoja mucho por el rechazo.

Distimia: una forma de depresión más leve que dura años si no recibe tratamiento.

Otras formas comunes de depresión abarcan:

Depresión posparto: muchas mujeres se sienten algo deprimidas después de tener un bebé, pero la verdadera depresión posparto es más intensa e incluye los síntomas de la depresión mayor.

Trastorno disfórico premenstrual (TDP): síntomas depresivos que ocurren una semana antes de la menstruación y desaparecen después de menstruar.

Trastorno afectivo estacional (TAE): ocurre con mayor frecuencia durante las estaciones de otoño e invierno y desaparece durante la primavera y el verano, muy probablemente debido a la falta de luz solar.

La depresión también puede alternar con manías (conocida como depresión maníaca o trastorno bipolar).

La depresión puede ser más común en las mujeres que en los hombres, aunque es posible que esto se deba a que las mujeres tienden más a buscar ayuda para este problema. La depresión también es más frecuente durante los años de adolescencia.

Causas comunes

La depresión a menudo se transmite de padres a hijos; esto puede deberse a los genes (hereditaria), comportamientos aprendidos en el hogar o ambos. Incluso si los genes hacen que usted sea más propenso a presentar depresión, un hecho estresante o infeliz en la vida generalmente desencadena esta afección.

Muchos factores pueden causar depresión, como:
Alcoholismo o drogadicción
Afecciones y tratamientos médicos, como:
ciertos tipos de cáncer
dolor prolongado
problemas para dormir
medicamentos esteroides
baja actividad de la tiroides (hipotiroidismo)
Situaciones o hechos estresantes en la vida, como:
maltrato o rechazo
ruptura de relaciones con el novio o la novia
ciertos tipos de cáncer
muerte de un amigo o familiar
divorcio, incluso el divorcio de los padres
desaprobar una asignatura
enfermedad en la familia
pérdida del trabajo
aislamiento social (causa común de depresión en los ancianos)

Cuidados en el hogar

Si usted presenta depresión durante dos semanas o más, debe ponerse en contacto con el médico u otros profesionales de la salud antes de que los síntomas empeoren.

Sin importar el tipo y gravedad de la depresión, las siguientes medidas de cuidados personales pueden ayudar:
Dormir bien.
Consumir una alimentación nutritiva y saludable.
Hacer ejercicio regularmente.
Evitar el consumo de alcohol, marihuana y otras drogas psicoactivas.
Involucrarse en actividades que lo hagan feliz.
Pasar el tiempo con familiares y amigos.

Si usted es una persona religiosa o espiritual, hable con clérigos o consejeros espirituales.
Contemple la posibilidad de la meditación, el tai chi y otros métodos de relajación.
Agregar ácidos grasos omega-3 a la dieta, los cuales se pueden obtener en suplementos de venta libre o consumiendo pescado como el atún, el salmón o la caballa.

Si su depresión ocurre en los meses de otoño o invierno, ensaye con fototerapia usando una lámpara especial que es similar a la luz del sol.

Si usted tiene depresión de moderada a grave, el plan de tratamiento más efectivo probablemente involucrará una combinación de psicoterapia, cambios en el estilo de vida y medicamentos.

A veces, los amigos o familiares pueden advertir que una persona está deprimida. Pueden responder con amor, amabilidad o apoyo, con la esperanza de que la tristeza pase pronto. Pueden ofrecerse para escuchar si es que la persona desea hablar (aunque las personas deprimidas no suelen tener ganas de hablar o no encuentran las palabras para describir qué es lo que les ocurre). Si el sentimiento de depresión no desaparece al poco tiempo, los amigos o las personas queridas pueden animar a la persona a que busque la ayuda de un médico o de un profesional de la salud mental.

Pero no todas las personas perciben la depresión cuando alguien a quien conocen la está sufriendo. Y algunas personas tienen ideas equivocadas de lo que significa estar deprimido. Quienes no comprenden pueden reaccionar frente a la poca energía de la persona deprimida con críticas, regaños por su actitud de dejadez o por no intentar. Algunos creen erróneamente que la depresión no es más que una actitud que la persona puede cambiar o un estado de ánimo del que se puede salir. No es tan sencillo.

Muchas personas simplemente no se dan cuenta de que la depresión puede provocar muchos problemas o mucho dolor. Algunas veces, incluso las personas deprimidas no se toman su enfermedad con la debida seriedad. Algunas personas tienen la errada creencia de que la depresión proviene de la debilidad o que es una falla del carácter. Este mito lleva a algunos a ocultar su depresión. Como sienten vergüenza, pueden llegar a evitar buscar ayuda.

En algunas ocasiones, cuando la depresión provoca síntomas físicos, una persona puede ver a su médico y sentirse aliviada si el examen físico resulta normal. De vez en cuando, hasta un médico bien intencionado puede llegar a menospreciar o incluso subestimar la depresión de una persona y llegar a la conclusión de que nada anda mal cuando los resultados de los exámenes médicos son normales.




Fuente: MedlinePlus, KidsHealth




viernes, 18 de noviembre de 2011

La Anorexia




Es un trastorno alimentario que lleva a que las personas pierdan más peso de lo que se considera saludable para su edad y estatura. Las personas con este trastorno pueden tener un miedo intenso a aumentar de peso, incluso cuando están con peso insuficiente. Pueden hacer dietas, ejercicio excesivo u otros métodos para bajar de peso. No se conocen las causas exactas de la anorexia nerviosa. Muchos factores probablemente estén relacionados. Los genes y las hormonas pueden jugar un papel. Las actitudes sociales que promueven tipos de cuerpos muy delgados también pueden contribuir. Ya no se cree que los conflictos dentro de una familia contribuyan a éste u otros trastornos alimentarios.

Los factores de riesgo para la anorexia abarcan:

Tratar de ser perfeccionista o demasiado centrado en reglas.
Estar más preocupado o prestarle más atención al peso y la figura.
Tener problemas alimentarios durante la lactancia o la primera infancia.
Ciertas ideas culturales o sociales respecto a la salud y la belleza.
Tener una imagen negativa de sí mismo.
Tener un trastorno de ansiedad en la niñez.

La anorexia generalmente comienza durante los años de adolescencia o a principios de la edad adulta y es más común en mujeres, aunque también se puede ver en hombres. El trastorno se observa principalmente en mujeres de raza blanca, de alto rendimiento académico y que tienen familia o personalidad orientada hacia el logro de metas.
Para que le diagnostiquen anorexia, una persona debe:
Tener un miedo intenso de aumentar de peso o engordar, incluso cuando su peso es insuficiente.
Negarse a mantener el peso en lo que se considera normal para su edad y estatura (15% o más bajo del peso normal).

Tener una imagen corporal que está muy distorsionada, estar muy concentrada en el peso corporal o la figura y negarse a admitir la gravedad de la pérdida de peso. No haber tenido su período menstrual durante tres o más ciclos (en mujeres). Las personas con anorexia pueden limitar mucho la cantidad de alimento que comen, o comen y luego se provocan el vómito. Otros comportamientos abarcan:

Cortar el alimento en pedazos pequeños o moverlos alrededor del plato en lugar de comérselos.
Hacer ejercicio a toda hora, incluso cuando hay mal tiempo, están lastimadas o están muy ocupadas.
Ir al baño inmediatamente después de las comidas.
Negarse a comer en torno a otras personas.
Usar pastillas que las hagan orinar (diuréticos), tener deposiciones (enemas o laxantes) o que disminuyan su apetito (pastillas para adelgazar).
Otros síntomas de anorexia pueden abarcar:
Piel amarillenta o manchada que está reseca y cubierta con un fino vello.
Pensamiento confuso o lento, junto con mala memoria o capacidad de discernimiento.
Depresión.
Boca seca.
Sensibilidad extrema al frío (usar varias capas de ropa para permanecer caliente).
Pérdida de la fortaleza ósea.
Atrofia muscular y pérdida de grasa corporal.
  
El mayor desafío en el tratamiento de la anorexia nerviosa es hacer que la persona reconozca que tiene una enfermedad. La mayoría de las personas que sufre este tipo de anorexia niega tener un trastorno alimentario y, con frecuencia, ingresan al tratamiento sólo cuando su afección es grave. Los objetivos del tratamiento son primero restaurar el peso corporal normal y los hábitos alimentarios. Un aumento de peso de 1 a 3 libras por semana se considera una meta segura.

Se han diseñado muchos programas diferentes para tratar la anorexia. Algunas veces, la persona puede aumentar de peso:
Incrementando la actividad social.
Disminuyendo la actividad física.
Usando horarios para comer.
Muchos pacientes comienzan con una estadía corta en el hospital y siguen en control con un programa de tratamiento diario.

Se puede necesitar una hospitalización más prolongada si:

La persona ha perdido mucho peso, como estar por debajo del 70% de su peso corporal ideal para su edad y estatura. Para la desnutrición grave y potencialmente mortal, la persona puede requerir alimentación intravenosa o una sonda de alimentación.

La pérdida de peso continúa a pesar del tratamiento.

Se presentan complicaciones médicas, como problemas de frecuencia cardíaca, confusión o niveles bajos de potasio.

La persona sufre una depresión grave o piensa cometer suicidio.

Los profesionales de la salud que por lo general están involucrados en estos programas incluyen:

Enfermeras profesionales
Médicos
Nutricionistas o dietistas
Profesionales en salud mental

El tratamiento a menudo es muy arduo y requiere trabajo duro por parte de los pacientes y sus familias. Se pueden ensayar muchas terapias hasta que el paciente logre vencer este trastorno.
Los pacientes pueden marginarse de los programas si tienen esperanzas poco realistas de "curarse" con la terapia sola.
Se utilizan diferentes tipos de psicoterapia para tratar a las personas con anorexia:
La terapia individual cognitiva conductista, la terapia de grupo y la terapia de familia han sido todas efectivas.

El objetivo de la terapia es cambiar los pensamientos o comportamiento de un paciente con el fin de estimularlo a comer de un modo más sano. Esta clase de terapia es más útil para tratar a los pacientes más jóvenes que no hayan tenido anorexia durante mucho tiempo.
Si el paciente es joven, la terapia puede involucrar a la familia entera. La familia es vista como parte de la solución, en lugar de ser la causa del trastorno alimentario.

Los grupos de apoyo también pueden ser una parte del tratamiento. En estos grupos, los pacientes y las familias se reúnen y comparten lo que les ha pasado.

Los medicamentos, como antidepresivos, antipsicóticos y estabilizadores del estado de ánimo, pueden ayudar a algunos pacientes anoréxicos cuando se administran como parte de un programa de tratamiento completo. Los ejemplos abarcan:

Antidepresivos
Olanzapina (Zyprexa, Zydis)
Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

Estas medicinas pueden ayudar a tratar la depresión o la ansiedad.
Aunque estos fármacos pueden ayudar, no se ha demostrado que algún medicamento disminuya el deseo de bajar de peso.




Fuente: MedlinePlus




Buscar en nuestro blog

Entradas populares