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miércoles, 21 de julio de 2010

Leptospirosis: presente en nuestros días



En medicina humana y veterinaria, la leptospirosis es una enfermedad febril transmitida por la Leptospira interrogans, una bacteria del orden Spirochaetales, de la familia Leptospiraceae, que afecta a diversos animales, incluyendo mamíferos, aves, anfibios, y reptiles. Una variedad grave de la leptospirosis es la enfermedad de Weil o Ictericia de Weill1 que cursa conictericia, insuficiencia renal, hemorragias y afectación de las meninges. Ambas son enfermedades zoonóticas, principalmente en épocas de lluvias e inundaciones y de amplia distribución mundial.2 La leptospira fue observada por primera vez en 1907 en una laminilla de una autopsia de tejido renal. La leptospirosis es una de las zoonosis más comunes y un importante problema de salud pública, aunque se desconoce la prevalencia real de esta patología.3 La infección es comúnmente transmitida a humanos cuando agua que ha sido contaminada por orina animal se pone en contacto directo con lesiones en la piel, ojos o por las mucosas. En zonas no tropicales, los casos de leptospirosis muestran relativamente marcadas estaciones, donde la mayoría ocurren entre agosto y septiembre o entre febrero y marzo.

Algunos de los factores de riesgo son:

  • Exposición ocupacional: agricultores, granjeros, trabajadores de los mataderos, cazadores (tramperos), veterinarios, leñadores, personas que trabajan en las alcantarillas, personas que trabajan en los arrozales y el personal militar.
  • Actividades recreativas: nadar en aguas dulces, hacer canotaje, kayaking y ciclomontañismo en áreas cálidas.
  • Exposición en el hogar: perros mascota, ganado doméstico, sistemas de recolección de agua de lluvia y roedores infectados.

Los síntomas pueden tomar de 2 a 26 días (un promedio de 10 días) para desarrollarse y pueden abarcar:

  • Boca seca
  • Fiebre
  • Dolor de cabeza
  • Dolor muscular
  • Náuseas, vómitos y diarrea
  • Escalofríos

Los síntomas menos comunes abarcan:

  • Dolor abdominal
  • Ruidos pulmonares anormales
  • Dolor de hueso
  • Conjuntivitis
  • Inflamación de los ganglios linfáticos
  • Hepatomegalia y esplenomegalia
  • Dolores articulares
  • Rigidez muscular
  • Sensibilidad muscular
  • Erupción cutánea
  • Dolor de garganta

Los medicamentos para tratar la leptospirosis abarcan:

  • Cloramfenicol
  • Eritromicina
  • Penicilinas
  • Tetraciclinas
En lo que va del año, 16 personas murieron en Argentina a causa de la enfermedad y la Dirección de Epidemiología del Ministerio de Salud confirmó 305 casos de contagio, el peor brote desde 2003. Pero lo que más preocupa a los médicos no son las cifras absolutas, sino el aumento en la letalidad de la leptospirosis. En los últimos años, sin embargo, se detectó un cuadro más preocupante como consecuencia de la bacteria: la hemorragia pulmonar, que es mucho más letal. Mientras que anteriormente la leptospirosis era considerada una enfermedad rural, los casos más recientes se dieron en grandes ciudades, en particular en zonas pobres donde se acumula la basura. Se cree que muchos perros, que también transmiten el mal, se infectan a través de estas ratas. Los animales portan la bacteria en sus riñones y muchas veces no presentan síntomas. Sin embargo, el contagio con los humanos se da cuando éstos entran en contacto con la orina contaminada de los animales. La bacteria puede ingresar a través de heridas en la piel o a través de zonas permeables, como los ojos. Una investigación realizada en la Ciudad de Buenos Aires mostró que el 50% de los perros callejeros presentan la bacteria. Por ello, algunos expertos sugieren que la mejor manera de prevenir el contagio es matar a los canes sin dueño. Sin embargo, grupos de ciudadanos se alzaron contra la propuesta. Según los amantes de los animales la leptospirosis no es una "enfermedad de perros" sino un mal de la pobreza, y debe encararse como tal.


Fuente: Wikipedia, Medline Plus, BBC Mundo, BMC Med,

viernes, 18 de junio de 2010

Sepsis: letal en su ataque

Es una enfermedad grave en la cual el torrente sanguíneo se encuentra inundado de bacterias. es causada por una infección bacteriana que puede originarse en cualquier parte del cuerpo. Los sitios comunes donde una infección podría comenzar abarcan:
  • El intestino (generalmente se ve con peritonitis)
  • Los riñones (infección de las vías urinarias altas)
  • El hígado o la vesícula biliar
  • Los pulmones (neumonía bacteriana)
  • La piel (celulitis)
La infección se confirma generalmente por medio de un examen de sangre, pero éste puede no revelar infección en personas que han estado recibiendo antibióticos. La sepsis con frecuencia es potencialmente mortal en personas con sistemas inmunitarios debilitados u otras enfermedades.


Síntomas:

  • Escalofríos
  • Confusión o delirio
  • Disminución de la diuresis
  • Fiebre o temperatura corporal baja (hipotermia)
  • Hiperventilación
  • Mareo
  • Latidos cardíacos rápidos
  • Temblor
  • Erupción cutánea
  • Piel caliente
Las personas con sepsis generalmente necesitan estar en una unidad de cuidados intensivos (UCI). Tan pronto como se sospecha la sepsis, se inicia la terapia con antibióticos intravenosos (directamente en la vena) de "amplio espectro" (capaces de destruir una amplia serie de bacterias). El número de antibióticos se puede disminuir cuando los exámenes de sangre revelen cuál es la bacteria particular que está causando la infección. Si es posible, se debe identificar la fuente de la infección, lo que podría significar hacer más exámenes. Se deben retirar las vías intravenosas infectadas o los drenajes quirúrgicos, al igual que drenar quirúrgicamente cualquier absceso.

Los experimentos de científicos en Glasgow, Escocia, demostraron que bloqueando una molécula -que se sabe queda activada durante un choque séptico- redujo el riesgo de muerte en ratones.

Tal como explican los investigadores en la revista Science, el hallazgo podría conducir a una amplia variedad de fármacos para el trastorno que mata a casi 50% de las personas afectadas.

Los investigadores demostraron que las células inmunes de pacientes con sepsis severa producían niveles anormalmente altos de la enzima y que si la bloqueaban lograban reducir las señales inflamatorias que liberan las células.

Posteriormente usaron fármacos capaces de bloquear la enzima y descubrieron que el tratamiento reducía el riesgo de muerte en ratones con choque séptico. Los ratones también quedaron protegidos de fallo multiorgánico y su organismo logró "limpiar" la infección bacteriana de mucho mejor forma que los ratones que no recibieron el medicamento.



Fuente: BBC, Medline Plus


lunes, 26 de abril de 2010

Cómo se Originó la Malaria?

El término malaria (paludismo) proviene del italiano medieval "mala aria" (mal aire), y en castellano se le llama también paludismo, del latín "palus" (pantano). Es una enfermedad producida por parásitos del género Plasmodium. Es la primera en importancia de entre las enfermedades debilitantes, con más de 210 (actualmente) millones de casos cada año en todo el mundo. El día africano de lucha contra el paludismo se celebra el 25 de abril, ya que es en este continente donde más común es esta enfermedad.


Recientemente, un equipo internacional de científicos ha rastreado los orígenes más tempranos de este mal, con miras a obtener datos reveladores que ayuden a combatirlo de manera más eficiente. En el estudio, que es el mayor de su tipo, el profesor Ananias Escalante, de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Estatal de Arizona, junto con colegas de 15 importantes instituciones de otros países, rastreó los orígenes del Plasmodium falciparum, la especie de protozoo que causa la mayoría de los casos de malaria humana.


El equipo examinó la causa inicial de la malaria entre poblaciones de chimpancés, el primate más cercano a nosotros, porque los agentes infecciosos a menudo son oportunistas y, con el transcurso del tiempo, pueden llegar a pasar de una especie a otra, con consecuencias devastadoras.


Los resultados de este estudio sugieren que el P. falciparum no se originó en los chimpancés (Pan troglodytes), sino en los bonobos (Pan paniscus), de donde saltó a los humanos.


Los bonobos pueden estar infectados con malaria, pero aparentemente sin enfermar de la misma.


Es muy importante conocer a fondo el origen exacto de la malaria, porque, tal como señala Sudhir Kumar, los orígenes de las enfermedades humanas son una información decisiva para descifrar los factores genéticos y sociales que hacen posible tales saltos de una especie a otra.


Armado con la nueva información, el equipo espera utilizarla en la lucha actual contra la malaria. Con un conocimiento detallado de los fundamentos genéticos de la enfermedad, es posible identificar los genes responsables de que el sistema inmunitario humano sea eludido, o guiar el desarrollo de nuevas estrategias de tratamiento para esta severa y persistente enfermedad.



Fuente: Wikipedia, Scitech News






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