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jueves, 29 de marzo de 2012

Tomillo: Una cura para el acné


Aunque no existe una cura para el acné, el trastorno de la piel que puede ser muy problemático para quien lo sufre, actualmente hay soluciones y ungüentos para los casos leves y moderados.  Y para los casos más severos existen antibióticos y cremas basadas en agentes químicos que sólo están disponibles con receta médica.Ahora, tal como señala el estudio llevado a cabo en la Universidad de Leeds Metropolitan, en Inglaterra, la tintura de tomillo podría ser una solución más efectiva y con menos efectos secundarios que los compuestos químicos.  El estudio, dirigido por la doctora Margarita Gómez-Escalada, fue presentado durante la conferencia de la Sociedad de Microbiología General que se celebra en Dublín, Irlanda.


El acné es causado por una bacteria (Propionibacterium acnes) que infecta los poros de la piel formando una obstrucción y consecuente espinilla.  El trastorno surge por lo general durante los años de adolescencia, entre los 12 y 14 años, cuando el incremento en los niveles de hormonas estimulan a las glándulas sebáceas y esto produce un aumento en la producción de sebo (grasa).  Más de 90% de los adolescentes sufren acné en algún momento y para algunos el trastorno puede tener serias consecuencias psicológicas.  En estudios en el laboratorio, la doctora Gómez-Escalada y su equipo compararon la efectividad de tres plantas -tomillo, mirra y caléndula- para matar a la bacteria del acné.


Los investigadores crearon tinturas -soluciones de alcohol para sumergir a cada una de las plantas durante días o semanas- y encontraron que aunque todas las soluciones lograron matar a la bacteria después de cinco minutos de exposición, la más efectiva fue la de tomillo.  Tal como explican los científicos, la preparación de tinturas es importante porque con éste se logra extraer todos los compuestos activos de la planta.  Posteriormente compararon la efectividad de la tintura de tomillo con la de las cremas antibacterianas que están actualmente disponibles con receta médica como tratamiento para el acné.


La mayoría de estas terapias están basadas en un compuesto químico, llamado peróxido de benzoílo, que a menudo causa efectos secundarios como una sensación de ardor e irritación en la piel.  Tanto el tomillo, como la caléndula y la mirra son plantas que ya se utilizan como tratamientos herbales para lavar la piel, pero ésta es la primera vez que se demuestra en un estudio científico su efectividad para combatir la bacteria que causa el acné.




Fuente: BBC Mundo

lunes, 13 de diciembre de 2010

Grasa en el abdomen = Osteoporosis

La acumulación de grasa en el vientre, lo que llamamos popularmente como «barriguita», además de antiestético, es un peligro para la salud de los huesos. Si durante años se creyó que las mujeres obesas tenían menos riesgo de desarrollar osteoporosis porque el exceso de grasa corporal protegía contra la pérdida ósea, ahora un estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA) asegura que una grasa abdominal excesiva puede tener un efecto perjudicial sobre los huesos. Pero no toda la grasa del cuerpo es igual. La grasa subcutánea se encuentra justo debajo de la piel, mientras que la grasa visceral o intraabdominal se encuentra en las profundidades del tejido muscular en la cavidad abdominal. La genética, la dieta y el ejercicio contribuyen al nivel de grasa visceral que se almacena en el cuerpo, que se considera especialmente peligrosa, ya que en estudios previos se ha asociado con un mayor riesgo de problemas cardíacos. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores reclutaron a cincuenta mujeres premenopáusicas con sobrepeso que se sometieron a una completa evaluación de su grasa abdominal subcutánea, visceral y total, así como a un examen de la grasa y la densidad mineral de su médula ósea.

Las imágenes revelaron que en las mujeres con más grasa visceral aumentaba la grasa de la médula ósea y disminuía su densidad mineral. Sin embargo, no hubo correlación significativa entre la grasa subcutánea y la total con la densidad mineral del hueso ni cn la grasa.




Fuente: ABC




lunes, 22 de noviembre de 2010

Quemadores de Grasa: son reales sus resultados?

LIPOTRÓPICO: Substancia que previene o disminuye la acumulación de grasas en el hígado, facilitando el transporte de las mismas bajo la forma de fosfolípidos (compuesto de naturaleza grasa) desde el hígado hacia los depósitos de grasa del organismo.

Como es fácil observar, el término, tal como se aplica en el ámbito de la suplementación, no solo no corresponde a una substancia con propiedades adelgazantes, sino que más bien al contrario, promueve el acumulo de grasa en las áreas de depósito del cuerpo. O sea, justo lo contrario de lo que deseamos.

Una vez aclarado este primer punto, pasaremos a analizar las diferentes substancias que con más frecuencia son utilizadas en un intento por eliminar la tan indeseable grasa del cuerpo.

Sin duda los productos con más venta hoy en día son los lipotrópicos, aunque los diuréticos, los anorexígenos y los laxantes no se quedan atrás. Todo vale con tal de eliminar el sobrante de peso y poder lucir una esbelta silueta que despierte la admiración y la envidia de todos, aunque para ello se corra el riesgo, en ocasiones, de minar la salud.

Las clínicas de adelgazamiento hacen su Agosto, nunca mejor dicho, y se preparan para recibir una avalancha de mujeres y también cada vez más hombres, ansiosos por ser tratados con los últimos avances tecnológicos en materia de adelgazamiento. Liposucciones, esculpidos, infiltraciones, electroestimulación, vendas frías y una larga lista de tratamientos cuyo objetivo es eliminar la grasa o la celulitis, sin el menor esfuerzo.

El método tradicional de hacer ejercicio, comer de una forma equilibrada y llevar un estilo de vida sano, parece que no tiene demasiado éxito, ya que requiere un cierto esfuerzo y "sacrificio".

Revelemos el Mito, conozcamos la Realidad:

L-CARNITINA: es un compuesto análogo a las vitaminas cuya función es la de facilitar el transporte de ácidos grasos de cadena larga al interior de la mitocondria, para su empleo en la producción de energía.

MITO: La suplementación con carnitina produce un aumento en el uso de las grasas como fuente de energía con el consiguiente ahorro de glucógeno muscular durante el ejercicio.


REALIDAD: Según las investigaciones llevadas a cabo con deportistas, el consumo oral de carnitina en dosis de hasta 2 gr. diarios no mejora el rendimiento, ni produce un aumento en los niveles musculares y en consecuencia, no afecta a la energía muscular, ni al metabolismo de las grasas. Por otro lado, el organismo ya produce la cantidad necesaria de carnitina para permitir la correcta oxidación de los lípidos.

COLINA E INOSITOL: La colina forma parte del complejo vitamínico B y está considerada como una verdadera vitamina y su carencia produce degeneración grasa del hígado. Su acción lipotrópica se atribuye al poder de acelerar la formación de fosfolípidos. En la alimentación se reemplaza por la administración de lecitina.

El inositol es otra vitamina del grupo B presente en el hígado y en los músculos. Su acción lipotrópica difiere de la colina porque no estimula el intercambio de los fosfolípidos.

MITO: Estas substancias presentes en muchos preparados que se proclaman como "quemadores de grasa" contribuyen a reducir los niveles de grasa subcutánea y su acción se ve potenciada al actuar de forma sinérgica.


REALIDAD: Ningún estudio científico a podido demostrar que con su consumo se reduzcan los niveles de grasa subcutánea, ni siquiera con megadosis.

EFEDRINA: Es un alcaloide presente en diferentes especies del género Ephedra y que actualmente se obtiene de forma sintética. Se usa como vasopresor y broncodilatador. Por vía bucal se administra en el asma esencial, la bronquitis crónica y la hipotensión. En solución oleosa se emplea para combatir la fiebre del heno y los catarros nasales. En forma de sulfato de efedrina es también estimulante del sistema nervioso y se utiliza en el tratamiento del asma, el enfisema, el colapso, etc. Se trata pues, de un medicamento y solo debe ser usado bajo prescripción facultativa.

Algunos quemadores de grasa contienen efedrina porque durante los procesos de restricción calórica mal diseñados, el individuo acostumbra a padecer ciertos efectos adversos como debilidad muscular, apatía mental, dificultades para mantener la atención, etc.

El consumo de esta substancia en grandes dosis contribuye a paliar los síntomas señalados y produce un estado de estimulación nerviosa, acelera el metabolismo, disminuye la sensación de hambre, aumenta la lipolisis (utilización de grasas), reduce la fatiga y aumenta la atención. Pero, por otro lado, también provoca efectos negativos serios, como: hipertensión, dolor de cabeza, alteraciones del ritmo cardíaco y ansiedad.

Ni que decir tiene, que está incluida en la lista de substancias dopantes y su uso está rigurosamente prohibido. A menudo se asocia con cafeína y aspirina en un intento por potenciar su efecto acelerador del consumo calórico.

TRIYODOTIRONINA: Es una hormona tiroidea que deriva de la tiroxina y que según algunos autores constituye la verdadera hormona tiroidea activa a nivel de los tejidos.

Está indicado su uso en los casos de mal funcionamiento de la glándula tiroides o ausencia de la misma por extirpación quirúrgica.

Algunos deportistas la usan para mantenerse en un peso o reducir los niveles de grasa corporal por su efecto acelerador del metabolismo. El uso indiscriminado o inapropiado de esta hormona puede traer graves e irreversibles consecuencias, entre las que cabe destacar: taquicardia, insomnio, temblores, arritmias cardíacas, adelgazamiento excesivo, debilidad muscular, cefaleas e hipotirodismo como efecto de rebote al cesar el consumo.

FENFLURAMINA: Esta substancia es un anorexígeno ampliamente utilizado en los tratamientos para combatir la obesidad. Reduce el apetito y en consecuencia el peso corporal. Se cree que esta droga actúa estimulando primariamente el centro de saciedad y secundariamente deprime el centro de alimentación, pero carece por completo de acción estimulante central, efecto indeseable frecuente de los anorexígenos en general.

Sus efectos secundarios pueden ser: náuseas, sequedad de boca, somnolencia, astenia y cefalea.

CLENBUTEROL: Es un agonista adrenérgico beta-2-selectivo de tercera generación que en los humanos es utilizado clínicamente para el tratamiento del asma, la bronquitis asmática y la bronquitis espástica. A pesar de no ser un esteroide anabólico, tiene propiedades anabólicas en los animales y es ilegalmente usado para el engorde del ganado.

La carne tratada con clenbuterol tiene menos grasa y una mayor proporción de tejido magro. Algunos deportistas lo usan por dichas propiedades durante los períodos de restricción calórica en un intento por reducir los niveles de grasa y aumentar la masa muscular. Sus efectos secundarios son:
taquicardia, palpitaciones, hipotensión, náuseas, cefaleas, sudoración, mareos, inquietud y temblor de manos.



Fuente: Alimentación-Sana.com.ar

viernes, 12 de noviembre de 2010

Hígado graso?

El termino hígado graso se refiere a una enfermedad del hígado caracterizada por acumulación de ácidos grasos y triglicéridos en las células hepáticas (hepatocitos). El consumo de alcohol es una causa importante de hígado graso, y es un factor que siempre debe considerarse ante un paciente con hígado graso. En este artículo nos vamos a referir al hígado graso no relacionado al consumo de alcohol. La acumulación de grasa en los hepatocitos puede llevar a inflamación hepática, con la posibilidad de desarrollar fibrosis y finalmente terminar en un daño hepático crónico (o cirrosis hepática).

Tipos:

Hígado graso: Término general. Cuando no es a causa del consumo de alcohol, se conoce como hígado graso no alcohólico. En inglés se llama non-alcoholic fatty liver disease (NAFLD).

Esteatosis hepática: Acumulación de grasa en el hígado, sinónimo de hígado graso.

Esteatohepatitis no alcohólica: Cuando la acumulación de grasa en el hígado va acompañada además de un fenómeno inflamatorio. En inglés se conoce como non-alcoholic steatohepatitis (NASH).

Esteatohepatitis metabólica: Recientemente se ha propuesto llamar a esta enfermedad esteatohepatitis metabólica (metabolic steatohepatitis o MESH).

La causa de la acumulación de grasa en el hígado no se conoce con certeza, pero hay algunos mecanismos que se han demostrado muy importantes en el desarrollo de la enfermedad: Resistencia a la insulina, Estrés oxidativo, Liberación de citokinas.

En Chile, un estudio reciente realizado por el Departamento de Gastroenterología de la Pontificia Universidad Católica de Chile muestra que la prevalencia de hígado graso en la población general de Santiago es 23%.

El hígado graso frecuentemente es asintomático y solo es descubierto a raíz de una ecografía (o ecotomografía) abdominal que muestra el hígado más refringente ("brillante"). La otra forma de llegar al diagnostico es a través del hallazgo de elevaciones de las aminotransferasas (transaminasas) descubiertas en un examen de sangre rutinario o por cualquier otra razón. Algunas personas se quejan de dolor abdominal leve a moderado en el hipocondrio derecho (la zona donde se ubica el hígado). Sólo un pequeño porcentaje de pacientes presentan síntomas de insuficiencia hepática. El diagnostico del hígado graso se basa en los hallazgos de la biopsia hepática. Esta muestra acumulación de grasa en los hepatocitos y puede haber además grados variables de inflamación y fibrosis. Si bien la biopsia hepática es el único examen que permite asegurar el diagnóstico y es un examen de bajo riesgo, no todas las personas en que se sospecha el diagnóstico de hígado graso son sometidas a este procedimiento. Es habitual hacer el diagnóstico presuntivo de hígado graso en alguien con imágenes sugerentes (ecografía, tomografía computada o resonancia magnética). La biopsia hepática es, sin embargo, el único examen que permite diferenciar entre “esteatosis simple” (acumulación de grasa) y "esteatohepatitis" (grasa asociada a inflamación y fibrosis). La mayoría de las personas con hígado graso no van a desarrollar consecuencias graves de la enfermedad. Aproximadamente un 20% de los sujetos pueden tener algún grado de fibrosis hepática en la biopsia, lo que puede llevar a grados más avanzados de la enfermedad, incluyendo la cirrosis hepáticay el hepatocarcinoma. El hígado graso es probablemente la causa más frecuente de cirrosis criptogénica (aquellas cirrosis en que no se encuentra la causa).

El tratamiento del hígado graso consiste fundamentalmente en bajar de peso y aumentar la actividad física. La obesidad y el sobrepeso, los principales factores de riesgo, son modificables mediante cambios en el estilo de vida. Otras recomendaciones incluyen evitar el consumo de alcohol y el consumo de medicamentos innecesarios. En aquellas personas que están en etapas más avanzadas de la enfermedad (inflamación o fibrosis hepática importante), pueden usarse algunos medicamentos que pueden ayudar, como antioxidantes (vitamina E) o agentes sensibilizadores de la insulina. Dentro de este último grupo de medicamentos, destaca el uso de pioglitazona, que ha demostrado beneficios normalizando las aminotransferasas y mejorando la histología hepática en un estudio piloto, y más recientemente en un estudio randomizado. Actualmente se está llevando a cabo el estudio PIVENS, auspiciado por el Clinical Research Network, auspiciado por el NIDDK, que comparará el uso de pioglitazona con vitamina E para pacientes con esteatohepatitis no-alcohólica.




Fuente: Hepatitis.cl



viernes, 28 de mayo de 2010

¿Es cierto?: La Obesidad está vinculada a un menor volumen del cerebro.


Un estudio científico ha concluido que la obesidad está vinculada a un menor volumen del cerebro y que las personas de mediana edad con buena salud, pero con exceso de grasa abdominal, tienen un mayor riesgo de padecer demencia más adelante. La investigación se llevó a cabo con 733 personas de una edad media de 60 años, el 70% de las cuales eran mujeres. Midieron su Índice de Masa Corporal (IMC), cintura y grasa abdominal, además de escanear el cerebro. "Nuestros resultados confirman la relación entre el incremento del IMC y la reducción del volumen del cerebro en las personas más ancianas y de edad mediana, observada previamente en un grupo de menos de 300 personas", subrayó la doctora Sudha Seshadri, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (noreste de EEUU), una de los principales autores del estudio, difundido el jueves por la edición en Internet de los Annals of Neurology. "Aún más importante, estos datos muestran un vínculo más fuerte entre la obesidad, particularmente el exceso de grasa que se encuentra en las vísceras, y un riesgo incrementado de demencia y de enfermedad de Alzheimer", añadió.

Los resultados de este estudio ponen en evidencia un vínculo entre obesidad y demencia que podrían conducir a la elaboración de estrategias prometedoras de prevención, añadió la médica. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en 2005, más de 24 millones de personas sufren una forma de demencia en el mundo.

Fuente: AFP


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