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viernes, 19 de abril de 2013

Sabores Chilenos: Muday


Bebida tradicional mapuche

De uso ceremonial, y también como refresca y en celebraciones, esta bebida ha acompañado a este pueblo desde antaño.


Los españoles, recién llegados a esta tierra la describieron y gustaron de ella:

RECETA

Ingredientes:


3 kilos de trigo
1 taza de ceniza
1 taza de miel o azúcar
15 litros de agua



Preparación:

Se mezcla el trigo con la ceniza, humedeciéndolo en agua, luego se golea con una bolsa de género o se pisa con los pies en una batea con una taza de agua para que el trigo se humedezca, aproximadamente por media hora o hasta cuando bote la plumilla. Luego se lava con abundante agua y se pone a cocer en una "challa" olla de greda especial para este fin (puede reemplazarse por una enlozada) por aproximadamente una media hora, posteriormente se cuela y se muele en un molino o piedra de moler. Se le agrega la miel y se lo deja reposar por a lo menos una semana.



En las ferias de Osorno (sur de Chile) se vende la bebida de dos formas: en litro a $600 y en vaso de muday a $200. Suma al negocio la comercialización de trigo mote a $600 el kilo y el vaso de mote con huesillo a $300. 




Fuente: Ser Indigena.org



miércoles, 21 de marzo de 2012

Abejas con personalidad



Un estudio realizado por un equipo internacional de investigadores sugiere que las emociones no se limitan a los seres humanos y otros vertebrados. Algunas abejas son, también, más propensas que otras a buscar aventuras. Los cerebros de estas abejas, que se sienten atraídas por la novedad, presentan distintos patrones de actividad genética en las vías moleculares asociadas con la búsqueda de emociones, en los seres humanos.
Los resultados, publicados en 'Science', ofrecen una nueva visión de la vida interior de las colmenas, que en el pasado ha sido descrita como una colonia de trabajadores, altamente regimentada, en el que cada abeja tiene un papel específico (enfermera, o recolectora, por ejemplo) para servir a su reina.
Ahora, parece que las abejas individuales, en realidad, difieren en su deseo o voluntad de realizar determinadas tareas, según afirma el profesor de Entomología y director del Instituto de Biología Genómica, Gene Robinson, quien dirigió el estudio. Estas diferencias pueden deberse, en parte, a la variabilidad en las personalidades de las abejas.
Entre los muchos genes expresados diferencialmente se encontraron las catecolaminas, el glutamato, y la señalización del ácido gamma-aminobutírico (GABA) -los investigadores se centraron en ellos porque están involucrados en la regulación de búsqueda de la novedad, y la respuesta a la recompensa, en los vertebrados.
Para comprobar si los cambios de señalización en el cerebro causan la búsqueda de novedad, los investigadores sometieron a los grupos de abejas a tratamientos para aumentar o inhibir estas sustancias químicas en el cerebro. Dos tratamientos (con glutamato y octopamina), aumentaron el deseo de exploración en abejas que no habían explorado antes. Por otro lado, el bloqueo de la señalización de la dopamina disminuyó el comportamiento de exploración.
Los resultados también sugieren que los insectos, los seres humanos, y otros animales, hacen uso del mismo sistema genético en la evolución del comportamiento -los genes que codifican ciertas vías moleculares,pueden desempeñar un papel en los mismos tipos de comportamientos, pero cada especie se adapta, posteriormente, de una manera distintiva.



Fuente: elmundo.es


viernes, 5 de noviembre de 2010

Miel: sabías que..?

La miel es un fluido dulce y viscoso producido por las abejas a partir del néctar de las flores o de secreciones de partes vivas de plantas o de excreciones de insectos chupadores de plantas. Las abejas lo recogen, transforman y combinan con la enzima invertasa que contiene la saliva de las abejas y lo almacenan en los panales donde madura. Además la miel es una secreción que fue consumida anteriormente por estas. La técnica que involucra la extracción de miel de los panales de la colmena es conocida como apicultura. Las características físicas, químicas y organolépticas de la miel vienen determinados por el tipo de néctar que recogen las abejas. El origen botánico de las mieles define también la mayor o menor facilidad de éstas a cristalizar.

Existen diversas referencias históricas a esta sustancia. Además de las citas bíblicas, muchos otros pueblos, como los antiguos egipcios o los griegos, por ejemplo, se referían a la miel como un producto sagrado, llegando a servir como forma de pagar los impuestos. En excavaciones egipcias con más de 2000 años fueron encontradas muestras de miel perfectamente conservadas en vasijas ligeramente tapadas. También existen registros prehistóricos en pinturas rupestres de la utilización de la miel. Son conocidas diversas variedades de miel que dependen de la flor utilizada como fuente de néctar y del tipo de abeja que la produjo, pero como éstas la fabrican en cantidad cerca de tres veces superior de lo que necesitan para sobrevivir, siempre fue posible, primeramente, recogerse el exceso de ésta para el ser humano y más tarde realizarse la domesticación de las abejas para el fin específico de obtener su miel, técnica conocida como apicultura.

Más allá de su dulce sabor, del innegable placer de saborearla untada sobre un trozo de pan recién tostado o agregada como edulcorante en jugos y bebidas, por sus propiedades medicinales y cosméticas, la miel puede utilizarse de muy diversas formas. Sus propiedades cicatrizantes y humectantes la convierten en el ingrediente número uno de cremas y ungüentos para la piel. Diluida en leche tibia es una excelente loción que se aplica en el rostro y el cuerpo; mezclada con yema de huevo y unas gotas de aceite de almendras para cutis secos o jugo de limón para cutis grasos es una excelente mascarilla limpiadora y preventiva de las arrugas. Además, mezclada con una infusión de berros, sirve para atenuar las manchas en la piel, y combinada con glicerina y jugo de limón ayuda a aliviar irritaciones y quemaduras causadas por la insolación. En caso de irritación en la garganta producida bien sea por gripe, inflamación o lesión o ulceraciones en la boca, se recomienda hacer gargarismos con una cucharada de miel diluida en medio vaso de agua tibia. Igualmente, en casos de tos, gracias a los monosacáridos, la miel tiene un efecto expectorante y antitusígeno. Por su parte, a las personas que sufren de úlcera gástrica se les aconseja tomar una cucharadita de miel pura en las mañanas, dejándola diluir bien en la boca antes de tragarla; luego, debe esperarse al menos una hora antes de ingerir cualquier otra cosa.La combinación de miel y jugo de limón también se recomienda para casos de fiebre, tomándose varias cucharaditas durante el día.

Su consumo tiene efectos positivos a nivel del corazón, ya que favorece la producción de fosfatos orgánicos que regulan el ritmo cardíaco y estimulan el riego coronario. Igualmente, por ser rica en minerales y oligoelementos, influye sobre las enfermedades reumáticas; estimula el metabolismo hepático, por lo cual tiene un efecto desintoxicante en todo el organismo, y es un extraordinario reconstituyente.




Fuente: Wikipedia, Alimentacion Sana

lunes, 23 de agosto de 2010

Una vida de abejas...

La abeja melífera o doméstica, las abejas sin aguijón, las abejas de las orquídeas, las abejas parásitas, los abejorros y los abejorros carpinteros pertenecen a la familia de los ápidos (Apidae).

Las abejas normalmente son sociales, aunque también las hay solitarias e incluso parásitas, es decir, que ponen sus huevos en los nidos de otras abejas. La abeja doméstica (Apis mellifera) posee el grado más avanzado de socialidad, con colonias permanentes. En el caso de los abejorros, la reina inicia anualmente una colonia nueva.

Dentro de la sociedad de las abejas hay distintas castas: las reinas, que se dedica a la reproducción; las obreras, que hacen todas las tareas de mantenimiento del nido, siendo no reproductivas y muy numerosas; las nodrizas, abejas obreras jóvenes que alimentan a las larvas; y los machos o zánganos, cuyo cometido principal es fertilizar a la nueva reina. El zángano muere tras finalizar la cópula en pleno vuelo. La abeja reina copula con varios zánganos (más de 15) en los diversos vuelos de fecundación. Los zánganos no poseen aguijón, ya que el aguijón es en realidad un contenedor de huevos modificado. Las abejas, además de las feromonas, tienen un sistema de comunicación propio, mediante movimientos vibratorios, con el que se indican la distancia y orientación, con respecto al sol, de la fuente de alimento.

Las colmenas más avanzadas, que pueden albergar hasta 100.000 individuos, se comportan como un superorganismo, ya que el efecto producido por la interacción entre los componentes de un sistema hace que el todo sea más que la suma de las partes individuales.

La abeja reina pone los huevos en primavera aunque el momento exacto depende de las condiciones climáticas que está condicionada por la información que recibe desde el exterior (flujo de néctar, recolección de polen, duración del día, temperatura, etc.). La reina deposita sus huevos en celdas hexagonales de cera que han sido construidas por las obreras sobre los panales. Las celdas son hexagonales porque esta es la mejor forma de agruparlas en un espacio espacio tridimensional limitado y así dejar el mínimo espacio vacío. Después del tercer día, el huevo, alimentado con jalea real, se transforma en una pequeña larva, que es alimentada por las abejas nodrizas con polen. En torno a una semana después, las larvas son selladas en su celda por las abejas nodrizas, produciéndose el estadio de ninfa o pupa. Aproximadamente una semana después (dependiendo de la especie), la ninfa emerge como una abeja adulta. Las abejas reinas gobiernan la colmena por medio de la emisión de feromonas, sustancias químicas que son eyectadas en el aire teniendo un amplio alcance. Las abejas obreras también producen feromonas para comunicarse entre ellas. Las abejas obreras alimentan a las larvas, también se encargan de limpiar la colmena y algunas de ellas son guardianes, protegiendo la entrada de la colonia. Otras ventilan la colmena, aleteando 26.400 veces por minuto; y otras diseñan, construyen y sellan las celdas de cera donde se depositará la miel. La abeja doméstica genera unas encimas que depositan sobre el polen que almacena en los panales. Posteriormente, lo tapa con una capa de miel, a fin de que sea un proceso de fermentación anaeróbico, para que una semana después el polen resulte digerible, obteniéndose de él todas las proteínas, grasas, minerales, etc. Las larvas durante los primeros tres días de vida se alimentan a base de polen con jalea real, una sustancia segregada por las abejas nodrizas que sirve de alimento a todas. Posteriormente, se alimentarán con una mezcla de miel, agua y polen.

La jalea real se compone de: casi un 60% de agua, azúcares, proteínas, lípidos y ceniza. Contiene vitaminas B1, B2, B6, B5, B8, E y PP, y ácido fólico. Tiene también antibióticos, gammaglobulina, albúminas, y aminoácidos. Además minerales como hierro, oro, calcio, cobalto, silicio, magnesio, manganeso, níquel, plata, azufre, cromo y cinc. Entre las propiedades más destacables de la jalea están: estimula el sistema nervioso; mejora la oxigenación cerebral; regulariza los trastornos digestivos; aumenta la resistencia al frío y la fatiga; aumenta el contenido de hemoglobina, leucocitos y glóbulos rojos en la sangre; retarda el proceso de envejecimiento de la piel y mejora su hidratación y elasticidad; estimula el sistema inmunitario; etc. Las abejas obreras también recolectan néctar, una solución acuosa concentrada de azúcares, aminoácidos, minerales y sustancias aromáticas, producido por muchas flores como atrayentes y recompensa para los animales que realizan la polinización. El néctar es la materia prima más importante para la producción de la miel por la abeja doméstica.

Las abejas se usan ampliamente en la agricultura como agente polinizador. Sin su servicio, numerosas especies vegetales y por ende animales tienden a la desaparición. El uso más conocido es la recolección de la miel, para lo cual se humea la colmena con dióxido nitroso que anestesia a las abejas guardianes, con lo que éstas pueden alertar a sus compañeras de la invasión intrusa. Además, las abejas obreras, al percatarse del peligro (humo), cogen miel hinchándose el abdomen, haciéndose más difícil el poder doblarlo para picar. El veneno de abejas o apitoxina se ha usado terapéuticamente a lo largo de la historia para tratar numerosas afecciones como la artritis, la artrosis, la fiebre reumática, los tumores, el Parkinson o el Alzheimer. La varroa es un ácaro cuya hembra realiza la puesta en el interior de las celdas de las larvas de abeja, por lo que una vez que salen las abejas adultas al exterior lo hacen debilitadas, por la succión de la hemolinfa del ácaro. Los individuos aparecen más pequeños de lo normal, sin alas, etc., por lo que al poco tiempo mueren. Este parásito ha hecho disminuir el número de abejas. Otro factor también causante de la disminución de las abejas a nivel mundial es el uso de productos químicos pesticidas en la agricultura, que las desorienta con lo que no son capaces de retornar a las colmenas o se ven incapaces de localizar las zonas de alimento.


Consulta bibliografía asociada al tema AQUÍ



Fuente: Wikipedia

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