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viernes, 7 de octubre de 2011

Esteroides: polémica realidad


Los esteroides son derivados del núcleo del ciclopentanoperhidrofenantreno o esterano que se compone de carbono e hidrógeno formando cuatro anillos fusionados, tres hexagonales y uno pentagonal; posee 17 átomos de carbono. En los esteroides esta estructura básica se modifica por adición de diversos grupos funcionales, como carbonilos e hidroxilos (hidrófilos) o cadenas hidrocarbonadas (hidrófobas).  Los esteroides anabólico-androgénicos (AAS, por sus siglas en inglés) son sustancias sintéticas variantes de la testosterona, la hormona sexual masculina que ocurre naturalmente. El término “anabólico” se refiere al crecimiento muscular que esas sustancias promueven, mientras que “androgénico” se refiere al aumento en las características sexuales masculinas. La palabra “esteroides” se refiere a la clase de droga. Este tipo de droga se obtiene legalmente mediante prescripción médica para tratar ciertas afecciones que ocurren cuando el cuerpo produce una cantidad baja de testosterona, como cuando hay un retraso en la pubertad. También se recetan como tratamiento en enfermedades que resultan en la pérdida de la masa muscular magra, como el cáncer y el SIDA.

Algunas personas, tanto atletas como no atletas, abusan de los esteroides anabólico-androgénicos en un intento de mejorar su rendimiento o su apariencia física. Los esteroides anabólico-androgénicos se consumen por vía oral o se inyectan, generalmente en ciclos en lugar de usarse continuamente. El uso cíclico (o “cycling”) se refiere a un patrón de consumo en que se toman los esteroides por periodos de semanas o meses, seguidos por un periodo de descanso en que se deja de tomar la droga, para nuevamente volver a consumirla después. Además, los usuarios a menudo combinan varios tipos diferentes de esteroides para tratar de maximizar su eficacia, una práctica conocida como “amontonamiento” (o “stacking”).

Los efectos inmediatos de los esteroides anabólico-androgénicos en el cerebro están mediados por su unión a los receptores androgénicos (hormona sexual masculina) y estrogénicos (hormona sexual femenina) en la superficie de una célula. Una vez efectuada esta unión, este complejo receptor anabólico-estrogénico puede entrar al núcleo celular e influenciar los patrones de expresión genética. Debido a esto, los efectos agudos de los esteroides anabólico-androgénicos sobre el cerebro son sustancialmente diferentes a los de otras drogas. La diferencia más importante es que los esteroides anabólico-androgénicos no causan euforia. Esto quiere decir que no resultan en los aumentos rápidos del neurotransmisor dopamina, lo que causa la “euforia” que suele impulsar los comportamientos que llevan al abuso de drogas. Sin embargo, el uso a largo plazo de los esteroides anabólico-androgénicos puede, con el tiempo, impactar algunas de las mismas vías y sustancias químicas del cerebro que se ven afectadas por otras drogas de abuso, como son los sistemas de dopamina, serotonina y de opioides. Tomando en cuenta el efecto combinado de sus acciones complejas directas e indirectas, no es sorprendente que puedan afectar el ánimo y el comportamiento de manera significativa. Los estudios en animales han demostrado que los esteroides anabólico-androgénicos tienen un efecto reforzante, es decir que, dada la oportunidad de hacerlo, los animales se auto administran los esteroides anabólico-androgénicos, al igual que lo hacen con otras drogas adictivas. Esta propiedad es más difícil de demonstrar en seres humanos, pero el potencial de que las personas que abusan de los esteroides anabólico-androgénicos se vuelvan adictas es consistente con el abuso continuado que demuestran a pesar de los problemas físicos y los efectos negativos que sufren sus relaciones sociales. De igual manera, los que abusan de los esteroides anabólico-androgénicos también gastan mucho tiempo y dinero para obtener estas drogas, lo que constituye otra indicación de adicción. Las personas que abusan de los esteroides anabólico-androgénicos pueden sentir los síntomas del síndrome de abstinencia al dejar de tomarlos, entre ellos, cambios en el estado de ánimo, fatiga, desasosiego, pérdida de apetito, insomnio, libido reducido y deseos vehementes por los esteroides. Esto puede contribuir a que se continúe el abuso. Uno de los síntomas del síndrome de abstinencia más peligroso es la depresión, ya que cuando persiste puede llevar a intentos de suicidio.

El abuso de los esteroides anabólico-androgénicos puede llevar a problemas graves e incluso irreversibles de la salud; entre ellos, los más peligrosos son daño al hígado, ictericia (pigmentación amarillenta de la piel, los tejidos y los fluidos corporales), retención de líquidos, alta presión arterial, aumento del LDL (el colesterol “malo”) y disminución del HDL (el colesterol “bueno”). Otros efectos reportados incluyen insuficiencia renal, casos severos de acné y temblor. Además, hay algunos efectos colaterales específicos según el sexo o la edad del usuario:
·         En los hombres: encogimiento de los testículos, conteo bajo de espermatozoides, infertilidad, calvicie, desarrollo de los senos y mayor riesgo de cáncer de la próstata. 
·         En las mujeres: crecimiento del vello facial, calvicie de patrón masculino, cambios o cese del ciclo menstrual, aumento en el tamaño del clítoris y engrosamiento de la voz.
·         En los adolescentes: cese precoz del crecimiento por madurez esquelética prematura y cambios acelerados en la pubertad; riesgo de tener baja estatura el resto de sus vidas si toman esteroides anabólico-androgénicos antes de pasar por el periodo de “estiramiento” típico de la adolescencia.

Ha habido muy pocas investigaciones sobre el tratamiento para el abuso de los esteroides anabólico-androgénicos. El conocimiento actual proviene en gran medida de las experiencias de un número reducido de médicos que han trabajado con pacientes que pasan por el síndrome de abstinencia de esteroides. Ellos han aprendido que, en general, en algunos casos es suficiente realizar una terapia de apoyo al mismo tiempo que instruyen a los pacientes sobre los posibles síntomas de la abstinencia. En algunas ocasiones se usan medicamentos para restablecer el equilibrio del sistema hormonal cuando éste ha sido interrumpido por el abuso de esteroides. Si los síntomas son severos o prolongados, se pueden necesitar de medicamentos sintomáticos u hospitalización.



Fuente: Wikipedia, National Institute on Drug Abuse

jueves, 24 de junio de 2010

Se descubren daños y complicaciones en terapia con células madre

Científicos descubrieron una complicación, nunca antes vista, en un paciente sometido a terapia con células madre. El paciente, un adulto con enfermedad renal, sufrió daños en el tejido después de que las células madre fueron inyectadas en el riñón. Posteriormente murió a causa de una infección, informa el estudio publicado en Journal of the American Society Nephrology. Los investigadores creen que la terapia con células madre podría provocar el desarrollo de masas en las arterias y la médula ósea, y se desconocen cuáles podrían ser los efectos a largo plazo. Los científicos de las universidades de Chulalongkorn en Tailandia, y de Toronto, en Canadá, advierten que es necesario tener cautela con estos tratamientos. Y agregan que aunque potencialmente las terapias con células madre son muy prometedoras, todavía sigue habiendo una brecha amplia entre la investigación y la clínica. Los tratamientos con células madre son considerados como el "Santo Grial" de la medicina para muchas enfermedades. Esta terapia, que consiste en utilizar células madre de la sangre, por lo general ha sido vista como segura y actualmente se están llevando a cabo muchas investigaciones para utilizarla en el tratamiento de distintas enfermedades.

Se ha demostrado en estudios pasados que es posible "reprogramar" a las células madre adultas, tomadas de la médula ósea, para que se conviertan en una variedad de células específicas, incluidas células de riñón. Y los estudios con animales habían demostrado que la inyección directa de estas células madre en los órganos, era un procedimiento seguro. La nueva investigación, sin embargo, descubrió una complicación que nunca antes había sido descrita. El caso, que involucró a una paciente adulta con enfermedad renal severa y estaba siendo tratado en una clínica privada, recibió una inyección directa de sus propias células madre en sus riñones. A los pocos meses, uno de los órganos sufrió una hemorragia y fue necesario extirparlo. Los científicos de Tailandia y Canadá -que estuvieron involucrados en la extirpación y análisis del riñón- descubrieron que la paciente no se había beneficiado con el tratamiento sino había desarrollado masas, compuestas de una mezcla de células arteriales y de médula ósea, en los sitios de la inyección. Eventualmente, el otro riñón también falló y la paciente murió a causa de una infección.


Fuente: BBC

viernes, 18 de junio de 2010

Sepsis: letal en su ataque

Es una enfermedad grave en la cual el torrente sanguíneo se encuentra inundado de bacterias. es causada por una infección bacteriana que puede originarse en cualquier parte del cuerpo. Los sitios comunes donde una infección podría comenzar abarcan:
  • El intestino (generalmente se ve con peritonitis)
  • Los riñones (infección de las vías urinarias altas)
  • El hígado o la vesícula biliar
  • Los pulmones (neumonía bacteriana)
  • La piel (celulitis)
La infección se confirma generalmente por medio de un examen de sangre, pero éste puede no revelar infección en personas que han estado recibiendo antibióticos. La sepsis con frecuencia es potencialmente mortal en personas con sistemas inmunitarios debilitados u otras enfermedades.


Síntomas:

  • Escalofríos
  • Confusión o delirio
  • Disminución de la diuresis
  • Fiebre o temperatura corporal baja (hipotermia)
  • Hiperventilación
  • Mareo
  • Latidos cardíacos rápidos
  • Temblor
  • Erupción cutánea
  • Piel caliente
Las personas con sepsis generalmente necesitan estar en una unidad de cuidados intensivos (UCI). Tan pronto como se sospecha la sepsis, se inicia la terapia con antibióticos intravenosos (directamente en la vena) de "amplio espectro" (capaces de destruir una amplia serie de bacterias). El número de antibióticos se puede disminuir cuando los exámenes de sangre revelen cuál es la bacteria particular que está causando la infección. Si es posible, se debe identificar la fuente de la infección, lo que podría significar hacer más exámenes. Se deben retirar las vías intravenosas infectadas o los drenajes quirúrgicos, al igual que drenar quirúrgicamente cualquier absceso.

Los experimentos de científicos en Glasgow, Escocia, demostraron que bloqueando una molécula -que se sabe queda activada durante un choque séptico- redujo el riesgo de muerte en ratones.

Tal como explican los investigadores en la revista Science, el hallazgo podría conducir a una amplia variedad de fármacos para el trastorno que mata a casi 50% de las personas afectadas.

Los investigadores demostraron que las células inmunes de pacientes con sepsis severa producían niveles anormalmente altos de la enzima y que si la bloqueaban lograban reducir las señales inflamatorias que liberan las células.

Posteriormente usaron fármacos capaces de bloquear la enzima y descubrieron que el tratamiento reducía el riesgo de muerte en ratones con choque séptico. Los ratones también quedaron protegidos de fallo multiorgánico y su organismo logró "limpiar" la infección bacteriana de mucho mejor forma que los ratones que no recibieron el medicamento.



Fuente: BBC, Medline Plus


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