miércoles, 16 de noviembre de 2011

Síndrome de Meniere: Sudor frío, vértigo, náuseas, mareo o zumbido de oídos


Es un trastorno del oído interno que afecta el equilibrio y la audición.

Causas, incidencia y factores de riesgo.

El oído interno tiene tubos llenos de líquido llamados canales semicirculares o laberintos. Los canales, junto con un nervio en el cráneo, ayudan a interpretar la posición del cuerpo y mantener el equilibrio.
La enfermedad de Meniere ocurre cuando una parte del canal, llamada saco endolinfático, se inflama. Este saco ayuda a filtrar y eliminar líquido en los canales semicirculares.  Se desconoce la causa exacta de la enfermedad de Meniere, aunque en algunos casos puede estar relacionada con:

Traumatismo craneal
Infección del oído medio
Sífilis
Otros factores de riesgo son:
Alergias
Consumo de alcohol
Fatiga
Enfermedad viral reciente
Infección respiratoria
Tabaquismo
Estrés

Uso de ciertos medicamentos, incluyendo ácido acetilsalicílico. La genética también puede jugar un papel.
Entre 50,000 y 100,000 personas al año presentan la enfermedad de Meniere.

Síntomas:

Los ataques o episodios de la enfermedad de Meniere a menudo comienzan sin aviso. Pueden ocurrir diariamente o tan escasamente como una vez al año. La gravedad de cada episodio puede variar.
El vértigo o mareo intenso es el síntoma que causa la mayoría de los problemas. Las personas que tienen vértigo sienten como si estuvieran girando o moviéndose o como si el mundo estuviera girando a su alrededor. Con frecuencia se presentan náuseas, vómitos y sudoración intensos.  Los síntomas empeoran con el movimiento súbito.  Con frecuencia, la persona necesitará acostarse.  El mareo y la sensación de pérdida del equilibrio durará de minutos a horas.  Se puede presentar hipoacusia; generalmente sólo en uno de los oídos, pero puede afectar a ambos.  La audición de la persona tiende a recuperarse entre ataques, pero empeora con el tiempo.  Los ruidos de baja frecuencia se pierden primero.  Los retumbos o zumbidos (tinnitus), al igual que una sensación de presión en el oído, son comunes.  Otros síntomas abarcan:  Diarrea, Dolores de cabeza, Dolor o molestia en el abdomen, Náuseas y vómitos, Movimientos incontrolables del ojo.

Un examen del cerebro y el sistema nervioso (neurológico) puede mostrar problemas con la audición, el equilibrio o el movimiento de los ojos.  Un procedimiento llamado estimulación calórica comprueba los reflejos oculares por medio del calentamiento y enfriamiento del oído interno con agua. Los resultados anormales de este examen pueden ser un signo de enfermedad de Meniere.  Los siguientes exámenes también se pueden hacer para diferenciar la enfermedad de Meniere de otras causas de vértigo:

Electronistagmografía
Tomografía computarizada o resonancia magnética de la cabeza
Pruebas de audición (audiología/audiometría).

No se conoce cura para la enfermedad de Meniere. Sin embargo, los cambios en el estilo de vida y algunos tratamientos a menudo pueden ayudar a aliviar los síntomas.  El médico puede sugerir formas de disminuir la cantidad de agua o líquido en el cuerpo. Esto con frecuencia puede ayudar a controlar los síntomas.  Los diuréticos pueden ayudar a aliviar la presión del líquido en el oído interno. Una dieta baja en sal también puede ayudar (ver: sodio en la dieta). Otros cambios que pueden ayudar con los síntomas y mantenerlo a usted a salvo abarcan: Evitar los movimientos súbitos, los cuales pueden empeorar los síntomas. Usted puede necesitar ayuda para caminar cuando tenga una pérdida de equilibrio durante los ataques.
Evitar las luces brillantes, la televisión y leer durante los ataques, debido a que esto puede empeorar los síntomas. Descanse durante los episodios severos y lentamente incremente su actividad. Evitar actividades tales como manejar, operar maquinaria pesada y escalar hasta una semana después de que sus síntomas desaparezcan. Un episodio de mareo súbito durante estas actividades puede ser peligroso.

Los síntomas de la enfermedad de Meniere pueden causar estrés. Busque opciones de un estilo de vida saludable para que le ayude a enfrentar esto:

Consuma una alimentación saludable y bien balanceada. No coma en exceso.
Haga ejercicios regularmente, de ser posible.
Duerma lo suficiente. Aprenda y practique técnicas de relajación, como imágenes guiadas, relajación muscular progresiva, yoga, tai chi o meditación.
Reduzca la cafeína y el alcohol. Su médico le puede prescribir medicamentos para las náuseas y los vómitos. Los síntomas tales como mareo y vértigo pueden responder a los sedantes/hipnóticos y benzodiazepinas como el diazepam.
Usted puede necesitar cirugía del oído si sus síntomas son graves y no responden a otro tratamiento. Cortar el nervio vestibular con un procedimiento quirúrgico ayuda a controlar el vértigo y no daña la audición. Poner un antibiótico llamado gentamicina directamente en el oído medio puede ayudar a controlar el vértigo. Extirpar parte del oído interno con un procedimiento llamado laberintectomía ayuda con el vértigo, pero causa hipoacusia total. Se pueden necesitar audífonos para la hipoacusia severa.
Expectativas (pronóstico). El pronóstico varía. La enfermedad de Meniere con frecuencia se puede controlar con tratamiento.  La afección puede mejorar por sí sola; sin embargo, esta enfermedad también puede ser crónica o discapacitante.

Algunas complicaciones:

Incapacidad de caminar o desempeñarse debido al vértigo incontrolable
Hipoacusia en el lado afectado
Situaciones que requieren asistencia médica
Solicite una cita con el médico si se presentan síntomas de la enfermedad de Meniere, como hipoacusia, zumbidos en los oídos o vértigo, o si éstos empeoran.

Prevención:
No se conoce una forma de prevención para esta enfermedad, pero el tratamiento oportuno de la infección de oído y otros trastornos conexos puede servir.
Nombres alternativos
Hidropesía endolinfática; Hidropesía

Muchas personas piensan que es un tumor. Los síntomas del síndrome de Menière aparecen de forma brusca y generan un grado importante de incapacidad. La evolución de esta enfermedad del oído es como el curso del Guadiana, da la cara y luego desaparece hasta que, de forma súbita, los vértigos, los ruidos y la falta de audición vuelven. La mayoría de los especialistas recurren a un tratamiento 'in crescendo'. Primero establecen cambios en la dieta que consisten básicamente en la reducción de la cantidad de sal, aunque también se aconseja reducir o eliminar el café, los frutos secos, el tabaco, etc. Algunos estudios hablan de una cierta eficacia de esta medida. Pero a ella se le suele unir un tratamiento médico, fundamentalmente se administran vasodilatadores y diuréticos para intentar reducir el volumen de líquido en el oído y algunos fármacos para disminuir los vértigos y las náuseas. Para aquellas personas que no responden a estos medicamentos, existen otras alternativas, en función de cuál sea el grado de la pérdida de audición, el número de crisis y la evolución del paciente se opta por una u otra medida. Si el paciente recae, se recurre a la gentamicina, un antibiótico, que daña el oído interno, el responsable del equilibrio, con lo que el cerebro del paciente no recibe señales incorrectas y remiten los vértigos. El principal problema es que, en ocasiones, lesiona también las células de la audición, por lo que no se recomienda esta terapia si la persona no sufre, debido a esta enfermedad, una pérdida auditiva importante. Si se tiene alergia a este antibiótico o el fármaco no funciona, se puede recurrir a la cirugía.



Fuente: MedlinePlus, Elmundo.es


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