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lunes, 14 de noviembre de 2011

Grasas Trans



Las grasas vegetales parcialmente hidrogenadas, llamadas grasas trans, se utilizan para prolongar la vida útil de un buen número de productos elaborados. Se ha comprobado científicamente que las grasas trans son perjudiciales para la salud, ya que aumentan del colesterol malo (LDL) en las personas, y disminuyen el colesterol bueno (HDL), y se han encontrado asociaciones entre el consumo de grasa trans y la obesidad.

Los países de América Latina, entre ellos Chile, están comprometidos con realizar medidas para reducir el consumo de grasas trans. De acuerdo a cálculos realizados por expertos de la Organización Panamericana de la Salud con una disminución de 2% (4.5 gramos) en el consumo diario de grasas trans evitaríamos la muerte de entre 30 y 130 mil personas en la región. Si redujéramos la cantidad de grasas trans en 4% (9 gramos) se salvarían las vidas de entre 62 y 225 mil personas.

Estas están presentes en alimentos procesados como margarinas, galletas, papas fritas, snacks, helados y chocolates. Muchos de los aceites utilizados en restaurantes, cadenas de comidas rápida para freír poseen un alto contenido en grasas trans. En la actualidad, en Chile, todos los alimentos que tienen más de 3 gramos de grasa por porción, deben poner en la etiqueta de información nutricional cuánta grasas trans contiene, lo que permite al consumidor elegir aquellos productos con menor contenido de trans.

Papas fritas (150 g): 7 g de grasas trans
Pastel de manzana industrial (1 unidad): 6 g de grasas trans
Bollo industrial (1 unidad): 5-6 g de grasas trans
Hamburguesa (200 gr.): 3 g de grasas trans
Quesito (1 unidad): 2,2-5,2 g de grasas trans
Magdalena (1 unidad): 1-2,1 g de grasas trans
Galletas (2 unidades): 1,3 g de grasas trans
Margarina (1 cucharada): 6,9 g de grasas trans
Pancito comercial (1 unidad): 0,85 g de grasas trans
Alfajor (1 unidad): 0,7-2 g de grasas trans



Fuente: EGO-Chile



lunes, 22 de agosto de 2011

Semillas de Chía:

La Chía (Salvia hispánica L.) es una planta de la familia de las labiatae (Lamiaceae). Es una herbácea anual, que puede alcanzar hasta dos metros de altura. Las hojas miden de 4 a 8 cm. de largo y de 3 a 5 cm. de ancho. Las flores son hermafroditas, de color violeta. Florece entre julio y agosto y se cultiva, sobre todo, en México, Guatemala y Bolivia. La planta de Chía requiere un clima tropical o sub-tropical. Al cabo del verano, las flores dan lugar a un fruto en forma de "aqueno indehiscente". En la época precolombina, la Chía era uno de los cuatro alimentos básicos de las civilizaciones de América Central (Aztecas y Mayas), junto con el maíz, el amaranto y los porotos. Sus semillas se utilizaron para elaborar medicinas y eran la base de su alimentación y también de la de sus animales. Los Mayas hacían ofrendas de estas semillas a los dioses, en agradecimiento por las cosechas. El uso y el cultivo de la Chía en el valle de Méjico, se remonta a unos 3.500 años a.C. En dialecto "nahuatl", la palabra "chiactic" significa aceitoso o grasoso y el nombre Chiapas, actual estado al sur de Méjico, significa “agua de Chía”. Los Aztecas usaban la Chía en distintos preparados nutricionales y medicinales, así como también en la elaboración de ungüentos cosméticos. Era fuente de energía para travesías prolongadas y alimento para los guerreros, por eso es conocida como el alimento de las caminatas. Una comida típica "tzoalli" la preparaban con semillas de amaranto y Chía tostadas, miel de maguey y harina de maíz.
La harina de Chía tostada se utilizaba en la preparación de una popular bebida refrescante y nutritiva, costumbre que, con variantes, persiste hoy en Centroamérica y se denomina “Agua Fresca de Chía”. Su composición es agua, limón, azúcar y Chía.
Los ceramistas y pintores utilizaban el aceite de Chía para la preparación de barnices y pinturas, que se destacaban por su brillo y resistencia al envejecimiento. La harina de Chía podía ser almacenada mucho tiempo debido a los antioxidantes que posee, podía transportarse fácilmente en viajes largos y se utilizaba como moneda de pago para tributos y transacciones.
La conquista reprimió a los nativos, eliminó sus tradiciones y destruyó la mayoría de la producción agrícola intensiva, así como el sistema de comercialización existente. Muchos cultivos que mantuvieron una posición importante en las dietas de la América precolombina fueron eliminados por su estrecha asociación con la religión y tal vez por su incapacidad de adaptarse a las condiciones climáticas europeas, siendo reemplazados por otras especies foráneas de gran demanda. La ciencia moderna ha llegado a la conclusión de que las dietas precolombinas eran superiores a las que actualmente se consumen en la misma región, y la Chía, que sobrevivió sólo en pequeñas parcelas en áreas montañosas escarpadas del sur de México, Guatemala y Nicaragua, vuelve, quinientos años más tarde, a recobrar su papel protagonista en la nutrición humana.

Ventajas de las Semillas de Chía

• La Chía es la mayor fuente vegetal de ácidos grasos Omega-3.
• Contienen antioxidantes, proteínas, aminoácidos, vitaminas, minerales y fibra.
• Aportan proteínas muy importantes para personas vegetarianas.
• La semilla de Chía no contiene gluten.
• Se pueden consumir solas o incorporadas a otros alimentos.
• Es un producto de origen vegetal.
• No tienen sabor ni olor.
• Aporta energía a quien las consume.
• Ayudan a controlar los niveles de colesterol y la tensión arterial.
• Facilitan la digestión, mejoran el transito intestinal y tienen efecto saciante.
• Ayudan a controlar el apetito.
• Colaboran en el mantenimiento de una buena salud cardiovascular.
• Ayudan a mejorar la salud del sistema nervioso e inmunológico.
• Favorecen el desarrollo muscular y la regeneración de tejidos.
• Mejoran la actividad cerebral y ayudan en problemas emocionales.
• Ayudan a controlar los niveles de azúcar. Aporta beneficios para diabéticos.
• Tienen un bajo contenido en sodio.
• Pueden consumirlas personas de todas las edades.

Para consumir las semillas de Chía, se colocan entre dos y cuatro cucharadas de semillas en un vaso con agua, zumo u otra bebida. Se remueven con una cucharilla para que entren en contacto con el líquido y se dejan entre 15 y 30 minutos. Debido a la fibra soluble que contiene la semilla y debido también a su capacidad de absorción de líquido, se formará un gel que se tomará junto con las semillas transcurrido el tiempo de espera. Al mezclarlas con agua, y dejarlas entre 15 o 30 minutos, el vaso parecerá que no contiene semillas con agua, sino una gelatina casi sólida. Esta reacción que genera el gel se debe a la fibra soluble presente en la Chía.
La semilla de Chía también se puede consumir con leche, leches vegetales, yogurt, ensaladas, frutas, salsas, sopas, cremas, verduras, etc. También se puede incorporar, tanto entera como molida, a panes, galletas, barritas energéticas o repostería. No tienen sabor ni olor. Para aprovechar al máximo sus nutrientes es mejor consumirla molida. Se puede tomar a cualquier hora del día, mejor antes de las comidas. Se recomienda un consumo entre 10 y 25 gramos de semillas de Chía al día.

En 2003, la Organización Mundial de la Salud (OMS o WHO en inglés) conlcuyó que la fibra dietaria es el único componente que demuestra "evidencia convincente" para ayudar a perder peso y luchar contra la obesidad. Aunque el funcionamiento de esto aún está en etapa de investigación y estudios, se piensa que el hecho más importante es sensación de saciedad que esta causa. También se ha comprobado que la fibra dietaria tiene efecto sobre la secresión de hormonas digestivas (Slavin, 2005).



Fuente: OMS, semillasdechia.com


jueves, 30 de junio de 2011

El Colesterol Bueno: HDL

El colesterol es el principal esterol del organismo humano y precursor de todos los demás esteroides corporales. Se encuentra formando parte de membranas celulares, lipoproteínas, ácidos biliares y hormonas esteroideas.

El colesterol es un importante constituyente de los cálculos biliares, pero su principal función patológica, lo constituye la producción de aterosclerosis de arterias vitales, causando enfermedad coronaria, cerebrovascular y vascular periférica.

El origen del colesterol en el organismo tiene dos fuentes, la externa y el que produce el propio organismo. Debido a que el organismo puede producir su propio colesterol, existe la posibilidad que personas que no consuman colesterol, tengan niveles sanguíneos elevados por tener algún desorden genético-metabólico que conlleva a dicha elevación. Estos desordenes son más común de lo que se cree y son la principal causa de ateroma y de enfermedades vasculares, entre ellas el infarto agudo al miocardio. Por esto la importancia de determinar en forma precoz los niveles elevados de colesterol en los pacientes.

Los alimentos derivados de animales son ricos en colesterol especialmente huevos, lácteos y las carnes. La mayoría de este está en forma esterificada. El organismo absorbe aproximadamente la mitad del colesterol contenido en la dieta. Los esteroles vegetales son escasamente absorbidos por el organismo. El colesterol es sintetizado prácticamente por todas las células nucleadas del organismo. El hígado es el principal órgano productor (10 % del total), siendo otros órganos importantes en la producción el intestino, corteza suprarrenal, testes y ovario. La síntesis del colesterol se halla regulada sobre todo por la ingesta de colesterol en la dieta.

El colesterol por ser una grasa es poco soluble en agua, por lo que si se transportara libre por la sangre sería en forma de gotas de colesterol y se vería en nuestra sangre como gotas de grasa. Pero el caso, es que la naturaleza ha ideado una manera de hacer soluble en agua al colesterol y transportarlo por la sangre y esto es por medio de lipoproteínas.

Las lipoproteínas son complejos lipoproteicos mediante los cuales el colesterol, ésteres de colesterol, los triglicéridos y fosfolípidos son transportados a través de la sangre.

El colesterol asociado a las lipoproteínas de baja densidad se le denomina LDL-colesterol, y se le conoce como "colesterol malo", ya que es la principal lipoproteína que lleva el colesterol del hígado al resto del organismo. Al colesterol asociado a la lipoproteína HDL se le denomina HDL-colesterol, y se le conoce como "colesterol bueno" ya que su principal función es recoger el colesterol de los tejidos, y llevarlo al hígado. El aumento del LDL-colesterol a nivel sanguíneo lleva a un conjunto de proceso que desembocan en la formación de placas inestables en las paredes de los vasos sanguíneos, conocidos como ateromas. Estas placas reducen la luz de las arterias y venas, y si una de estas placas se desprende puede producir ya sea un infarto agudo al miocardio o en el cerebro un derrame.

Las lipoproteínas son partículas esféricas formadas por proteína y lípidos: colesterol libre y esterificado, triglicéridos y fosfolípidos, cuya función es transportar colesterol y triglicérido en la sangre. Se distinguen unas de otras de acuerdo a su densidad, la cual varía según la proporción de sus componentes. Y no son estáticas, sino que van transformándose unas en otras según si van perdiendo o adquiriendo alguno de estos componentes. La lipoproteína de menor densidad es llamada quilomicrón. Contiene un 80% de triglicéridos. Se forma en el intestino, a partir de los triglicéridos y colesterol de la dieta. En la pared de los vasos sanguíneos de los tejidos, principalmente adiposo y muscular, los triglicéridos por acción de una enzima, la lipasa lipoproteica (LPL), son disgregados en sus componentes ácidos grasos y glicerol, los que penetran a las células. Los remanentes de quilomicrones, con proporcionalmente menos triglicéridos, son captados por el hígado y metabolizados allí.

Las VLDL o lipoproteínas de muy baja densidad, que se forman en el hígado, contienen un 52% de triglicérido y un 22% de colesterol libre y esterificado. Al igual que los quilomicrones, en la pared de los vasos sanguíneos de los tejidos adiposo y muscular, liberan triglicéridos. Una porción de los remanentes de VLDL (IDL) son captados por el hígado. La otra parte sigue descomponiendo sus triglicéridos, transformándose en LDL.

Las lipoproteínas de baja densidad o LDL contienen un 47% de colesterol. Se forman de las VLDL que liberan triglicéridos y pierden proteína. Son el principal transportador de colesterol hacia los tejidos. Las LDL se pueden oxidar transformándose en agentes dañinos capaces de iniciar la lesión ateroesclerótica. Por esto, niveles elevados de LDL son inconvenientes en cuanto representan una mayor probabilidad de generar partículas LDL oxidadas potencialmente dañinas.

Las lipoproteínas de alta densidad HDL, contienen proporcionalmente más proteína, un 50%, y un 19% de colesterol mayoritariamente esterificado. Son heterogéneas, se han descrito varias subclases, según su densidad y composición proteica. Se forman en el hígado y en el intestino como partículas pequeñas, ricas en proteínas, que contienen relativamente poco colesterol. Luego de liberarse al torrente sanguíneo, las HDL nacientes recolectan colesterol libre, fosfolípidos y apoproteínas de otras lipoproteinas como quilomicrones y VLDL. Se unen a la superficie de las células de tejidos periféricos e inducen el traspaso de colesterol libre desde la célula hacia la partícula. Así, las HDL nacientes se convierten en HDL maduras, ricas en colesterol, las que entregan el colesterol al hígado, y a los tejidos esteroidogénicos (glándula suprarrenal, ovarios y testículos). En el hígado el colesterol se utiliza principalmente para la secreción biliar, tanto como colesterol libre o como sales biliares.

El colesterol movilizado por las HDL desde los tejidos periféricos hacia el hígado constituye el fenómeno denominado transporte reverso de colesterol. El efecto benéfico de niveles elevados de colesterol-HDL deriva de la capacidad de las HDL de remover el exceso de colesterol de los tejidos periféricos y devolverlo al hígado para su eliminación.

Fuente: bio.puc.cl; geosalud.com

miércoles, 1 de junio de 2011

Aterosclerosis

Es una afección en la cual se deposita material graso a lo largo de las paredes de las arterias. Este material se vuelve más grueso, se endurece (forma depósitos de calcio) y puede finalmente bloquear las arterias.

La ateroesclerosis es un tipo de arterioesclerosis, aunque los dos términos a menudo se utilizan para referirse a la misma cosa.

Causas

La ateroesclerosis es un trastorno común que afecta específicamente las arterias grandes y medianas. Se presenta cuando la grasa, el colesterol y otras sustancias se acumulan en las paredes de las arterias y forman estructuras duras llamadas placas.

Finalmente, las placas pueden hacer que la arteria se estreche y sea menos flexible, dificultando más el flujo de sangre. Si las arterias coronarias se estrechan, el flujo de sangre al corazón puede disminuir o detenerse, lo cual puede causar dolor torácico (angina estable), dificultad para respirar, ataque cardíaco y otros síntomas.

Los pedazos de placa se pueden desprender y viajar a través de la arteria afectada hasta vasos sanguíneos más pequeños, bloqueándolos y causando daño o muerte de tejido (embolización). Ésta es una causa común de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Los coágulos de sangre también se pueden formar alrededor de una ruptura (fisura) en la placa, llevando a un bloqueo en el flujo de sangre. Si los coágulos viajan hasta una arteria en el corazón, los pulmones o el cerebro, pueden causar un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco o una embolia pulmonar. En algunos casos, la placa ateroesclerótica está asociada con un debilitamiento de la pared de una arteria, llevando a que se presente un aneurisma.

Los factores de riesgo para la ateroesclerosis son, entre otros:

  • Diabetes
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Hipertensión arterial
  • Niveles de colesterol en la sangre altos
  • Dieta alta en grasas
  • Edad avanzada
  • Obesidad
  • Antecedentes familiares o personales de cardiopatía
  • Tabaquismo

La ateroesclerosis puede afectar muchos sistemas de órganos diferentes, incluyendo el corazón, los pulmones, el cerebro, los intestinos, los riñones y las extremidades.

Síntomas

Los síntomas generalmente no se presentan hasta que el flujo de sangre resulta restringido u obstruido.

Ver la afección específica para obtener más detalles sobre los síntomas:

  • Aneurisma aórtico abdominal
  • Arteriopatía coronaria
  • Enfermedad renal
  • Isquemia de la arteria mesentérica
  • Arteriopatía periférica
  • Estenosis de la arteria renal
  • Hipertensión
  • Accidente cerebrovascular (enfermedad cerebrovascular)
  • Aneurisma aórtico torácico

Pruebas y exámenes

Un médico llevará a cabo un examen físico y auscultará el corazón y los pulmones con un estetoscopio. La ateroesclerosis puede producir un sonido de susurro o de soplo sobre una arteria ("soplo").

Los exámenes que se pueden utilizar para diagnosticar la ateroesclerosis o sus complicaciones son, entre otros:

  • Índice tobillo-brazo (ITB)
  • Arteriografía aórtica (angiografía aórtica)
  • Arteriografía
  • Prueba de esfuerzo cardíaco
  • Dúplex carotídeo
  • Angiografía de arteria coronaria
  • Tomografía computarizada
  • Estudio Doppler
  • Arteriografía de las extremidades
  • Ecografía intravascular (EIV)
  • Arteriografía por resonancia magnética (ARM)
  • Arteriografía mesentérica
  • Angiografía pulmonar
  • Arteriografía renal

Tratamiento

Para ayudar a prevenir la ateroesclerosis o sus complicaciones (tales como la cardiopatía y accidente cerebrovascular), haga los siguientes cambios en el estilo de vida:

  • Evite los alimentos grasos. Consuma comidas bien balanceadas que sean bajas en grasa y colesterol. Incluya varias porciones diarias de frutas y verduras. Añadir pescado a la dieta al menos dos veces por semana puede ser útil; sin embargo, no coma pescado frito.
  • No beba más de uno o dos tragos de alcohol al día.
  • Haga ejercicio regularmente durante 30 minutos por día si no tiene sobrepeso, y de 60 - 90 minutos por día si tiene sobrepeso.

Hágase revisar la presión arterial cada 1 a 2 años, sobre todo si la hipertensión arterial se da con frecuencia en la familia. Hágase tomar la presión arterial con más frecuencia si sufre de hipertensión arterial, cardiopatía o si ha tenido un accidente cerebrovascular. Hable con el médico respecto a la frecuencia con la cual debe hacerse estos chequeos. Las recomendaciones específicas dependen de la edad y de las lecturas de la presión arterial.

  • Toda persona debe mantener su presión arterial por debajo de 140/90 mmHg
  • Si tiene diabetes o ha tenido un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco, su presión arterial probablemente debe estar en menos de 130/80 mm/Hg. Pregúntele al médico cuál debe ser su presión arterial.

Hágase revisar y tratar el colesterol si está alto.

Ver: colesterol y triglicéridos altos

  • Los adultos deben hacerse revisar el colesterol cada 5 años. Si le están tratando el colesterol alto o por antecedentes familiares de problemas de colesterol, será necesario hacérselo revisar con mayor frecuencia.
  • Todos los adultos deben mantener sus niveles de colesterol LDL ("malo") por debajo de 130-160 mg/dL.
  • Si tiene diabetes, cardiopatía o arterioesclerosis en alguna otra parte en su cuerpo, su colesterol LDL debe ser inferior a 100 mg/dL.
  • Se han encontrado pocos medicamentos para eliminar la placa. Las estatinas y otros hipocolesterolemiantes pueden ayudar a impedir que se forme más placa.

El médico le puede sugerir que tome ácido acetilsalicílico (aspirin) u otro fármaco llamado clopidogrel (Plavix) para ayudar a prevenir la formación de coágulos de sangre en las arterias. Estos medicamentos se denominan fármacos antiplaquetarios. No tome ácido acetilsalicílico sin hablar primero con el médico.

Hable con el médico acerca de la seguridad de la hormonoterapia para la menopausia.

Las pautas ya no recomiendan las vitaminas E o C, los antioxidantes ni el ácido fólico para prevenir la cardiopatía.

Se llevan a cabo muchas cirugías para ayudar a prevenir las complicaciones de la ateroesclerosis. Algunas de éstas son:

  • Alta tras angioplastia y colocación de stent en el corazón
  • Angioplastia y colocación stent en arterias periféricas
  • Reparación abierta de aneurisma de la aorta abdominal
  • Cirugía de revascularización coronaria
  • Cirugía de la arteria carótida
  • Cirugía del corazón mínimamente invasiva

Pronóstico

Todas las personas comienzan a desarrollar alguna cantidad de ateroesclerosis a medida que envejecen y, en algunas personas, esta afección puede causar complicaciones, como ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.

Posibles complicaciones

  • Arteriopatía coronaria
  • Daño a órganos (como los riñones, el cerebro, el hígado y los intestinos)
  • Ataque cardíaco
  • Accidente cerebrovascular
  • Muy poca sangre a las piernas y los pies
  • Accidente isquémico transitorio (AIT)

Fuente: MedlinePlus


miércoles, 4 de mayo de 2011

Una manzana al día...

Nada como consumir una manzana al día para preservar la salud del corazón. El viejo refrán anglosajón 'an apple a day keeps the doctor away' (una manzana al día mantiene al médico lejos de ti) no podía andar mejor encaminado a tenor de los datos presentados durante la celebración del Congreso de Biología Experimental 2011, que se está llevando a cabo estos días en Washington (EEUU).

Investigadores de la Universidad de Florida, liderados por Bahram Arjamandi, han presentado los datos de un estudio llevado a cabo con 160 mujeres posmenopáuiscas de entre 45 y 65 años. La mitad de ellas consumió una manzana al día (75 gramos diarios durante un año) mientras que el resto (el grupo control) ingirió la misma cantidad pero de pasas. A todas ellas se les realizaron analíticas a los tres, seis y 12 meses de iniciar el ensayo.

"Los estudios con animales han constatado que la pectina y los polifenoles (quercetina y flavonoides, antioxidantes que se encuentran sobre todo en la piel de esta fruta) mejoran el nivel de metabolismo de los lípidos y reducen la producción de moléculas inflamatorias relacionadas con el riesgo cardiaco, como es la proteína C reactiva", destaca el doctor Arjamdandi.

También algunos trabajos en humanos han constatado los beneficios de la manzana (rica en fibra, vitaminas A y C, hierro, calcio, magnesio, potasio y flavonoides) a la hora de ayudar a prevenir el cáncer, las enfermedades coronarias o mejorar la tasa de glucosa de los diabéticos tipo 2.

"Los cambios increíbles que se producen en los niveles de colesterol a los seis meses de consumir una manzana al día", destaca Bahram Arjamandi. Así, las mujeres que ingirieron esta fruta redujeron en un 23% el colesterol 'malo' (LDL) y aumentaron un 4% el 'bueno', (HDL) en comparación con las que siguieron la dieta de pasas. Además, otra de las ventajas aportadas por el consumo de la fruta 'milagro' es que, pese al consumo de 230 calorías extra al día, esto no se tradujo en un aumento de peso. Más bien lo contrario: "las mujeres que las ingirieron perdieron una media de casi 1.500 gramos", agregan los especialistas.


Fuente: El Mundo



jueves, 20 de mayo de 2010

¿Las nueces reducen el colesterol?

La investigación de la Universidad de Loma Linda, en California, Estados Unidos, revisó 25 estudios en los que participaron unas 600 personas en siete países. Los científicos hallaron que quienes consumían una bolsa pequeña de nueces al día redujeron en 7,4% sus niveles de colesterol. Por eso, creen que las nueces ayudan a prevenir la absorción del colesterol, de modo que estos alimentos deben formar parte de una dieta sana. El colesterol -o lipoproteínas- es una sustancia que produce el hígado a partir de los alimentos grasosos que comemos. Aunque es muy importante para el funcionamiento normal del organismo, los niveles excesivamente altos de este elemento en la sangre pueden tener efectos graves en la salud.

La evidencia científica demuestra que los altos niveles de colesterol pueden causar estrechamiento de las arterias y aumentar el riesgo de un infarto o derrame cerebral. También se ha demostrado en el pasado que el consumo regular de nueces o frutos secos tiene beneficios para la salud, porque estos productos son ricos en proteínas, ácidos grasos insaturados, fibras, minerales, vitaminas y otros compuestos como antioxidantes y fitoesteroles. Las personas involucradas en el estudio consumieron, en promedio, 67 gramos de nueces al día durante un período de entre tres y ocho semanas. Además de mejorar los niveles de colesterol, las nueces redujeron la cantidad de triglicéridos, otro tipo de grasa en la sangre que también ha sido vinculada a enfermedades coronarias. Sin embargo, afirman los científicos, el impacto fue menos pronunciado entre los participantes con sobrepeso.

Los científicos no saben por qué las nueces tienen este efecto, pero creen que podría deberse a los fitoesteroles que contienen, que son compuestos que -se piensa- bloquean la absorción del colesterol en el nivel intestinal. Tal como afirma el profesor Joan Sabaté, quien dirigió el estudio, "los efectos del consumo de nueces están relacionados con las dosis ingeridas, y los distintos tipos de nueces tienen efectos similares". Pero el científico agrega que estos efectos se vieron "significativamente modificados por el colesterol LDL (el llamado "colesterol malo") ya presente, el índice de masa corporal y el tipo de dieta". Otros expertos advierten, sin embargo, que debe tenerse cuidado con el consumo de nueces cubiertas de azúcar o sal.


Fuente: BBC Mundo




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