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miércoles, 28 de noviembre de 2012

Preeclampsia:



La preeclampsia es un trastorno complejo que afecta a alrededor del 5 por ciento de las mujeres embarazadas. Para que te diagnostiquen preeclampsia tienes que tener:


Hipertensión arterial (presión alta).
Y proteína en la orina después de la semana 20 de embarazo.


La preeclampsia se manifiesta con más frecuencia después de la semana 37. No obstante, puede aparecer en cualquier momento durante la segunda mitad del embarazo, así como también durante el parto o incluso después de dar a luz (generalmente en las primeras 48 horas). Es posible tener preeclampsia antes de la semana 20, pero sólo sucede en raros casos, por ejemplo cuando hay un embarazo molar. La preeclampsia puede ser de leve a severa y puede progresar lenta o rápidamente. La única manera de mejorar es dar a luz al bebé.

La causa exacta de la preeclampsia no se conoce. Las posibles causan abarcan:

  • Trastornos autoinmunitarios
  • Problemas vasculares
  • Su dieta
  • Sus genes
  • Los factores de riesgo abarcan:
  • Primer embarazo
  • Embarazos múltiples (gemelos o más)
  • Obesidad
  • Edad mayor a 35 años
  • Antecedentes de diabetes, hipertensión arterial o enfermedad renal

Síntomas

Con frecuencia, una mujer que tiene preeclampsia no se siente enferma.

Los síntomas de preeclampsia pueden abarcar:

  • Hinchazón de manos y cara/ojos (edema)
  • Aumento repentino de peso en un período de 1 a 2 días, más de 1 kg (2 libras) por semana
  • Nota: se considera normal que se presente algo de hinchazón en los pies y los tobillos con el embarazo.
  • Los síntomas de preeclampsia grave abarcan:
  • Dolores de cabeza que no desaparecen
  • Dolor abdominal en el lado derecho, debajo de las costillas. El dolor también se puede sentir en el hombro derecho y se puede confundir con acidez gástrica, dolor en la vesícula biliar, un virus estomacal o el bebé pateando.
  • Irritabilidad
  • Disminución del gasto urinario, no orinar con mucha frecuencia
  • Náuseas y vómitos (signo preocupante)
  • Cambios en la visión, como: pérdida temporal de la visión, ver puntos o luces centelleantes, fotosensibilidad y visión borrosa

La única forma de curar la preclampsia es dar a luz al bebé.  Si el bebé está lo suficientemente desarrollado (por lo regular a las 37 semanas o después), es posible que el médico necesite hacerlo nacer para que la preeclampsia no empeore. Usted puede recibir medicamentos para ayudar a inducir el parto o puede necesitar una cesárea.  Si el bebé no está totalmente desarrollado y usted tiene preeclampsia leve, la enfermedad con frecuencia puede manejarse en casa hasta que su bebé tenga una buena probabilidad de sobrevivir después del parto. El médico probablemente recomiende lo siguiente:

  • Descansar en cama en la casa, acostándose sobre el lado izquierdo la mayor parte del tiempo o todo el tiempo
  • Tomar mucha agua
  • Consumir menos sal
  • Ir a controles con el médico para verificar que usted y su bebé estén evolucionando bien
  • Tomar medicamentos para bajar la presión arterial (en algunos casos)
  • Algunas veces, una mujer embarazada con preeclampsia es hospitalizada para que el equipo médico pueda vigilar de cerca al bebé y a la madre.
  • El tratamiento en el hospital puede involucrar:
  • Monitoreo cuidadoso de la madre y el bebé 
  • Medicamentos para controlar la presión arterial, al igual que prevenir convulsiones y otras complicaciones
  • Inyecciones de esteroides (después de la semana 24) para ayudar a acelerar el desarrollo de los pulmones del bebé


La gravedad de la preeclampsia. Esta enfermedad tiene muchas complicaciones graves que pueden causarle daño a la madre.

Qué tan bien esté evolucionando el bebé en el útero.

Es necesario sacar al bebé si hay signos de preeclampsia grave, como:

  1. Exámenes que muestran que el bebé no está creciendo bien o no está recibiendo suficiente sangre y oxígeno.
  2. El número inferior de la presión arterial de la madre está por encima de 110 mmHg o es mayor a 100 mmHg de forma constante durante un período de más de 24 horas.
  3. Resultados anormales en las pruebas de la función hepática.
  4. Dolores de cabeza intensos.
  5. Dolor en el área ventral (abdomen).
  6. Convulsiones o cambios en la actividad mental (eclampsia).
  7. Líquido en los pulmones de la madre (edema pulmonar).
  8. Síndrome HELLP (infrecuente).
  9. Conteo plaquetario bajo o sangrado.
  10. Bajo gasto urinario, mucha proteína en la orina y otros signos de que los riñones no están trabajando correctamente.

Las complicaciones graves, aunque infrecuentes, para la madre pueden ser:

  • Problemas de sangrado
  • Separación prematura de la placenta del útero antes de que el bebé nazca 
  • Ruptura del hígado
  • Accidente cerebrovascular
  • Muerte (rara vez)



Fuente: Medline Plus, Baby Center





miércoles, 31 de octubre de 2012

Riesgo de Accidente Cardiovascular



La Obesidad es una enfermedad crónica caracterizada por la acumulación excesiva de grasa corporal, lo cual se asocia a riesgo para la salud, especialmente en el área cardiovascular. Esta patología se ha convertido en un tema abrumador para médicos, salubristas y gobiernos en todo el mundo por su persistente aumento en prevalencia, por su complejidad etiopatogénica y finalmente por sus graves consecuencias tanto médicas como económicas para los países. La Encuesta Nacional de Salud realizada en Chile el año 2003 mostró que alrededor del 19% de los hombres y el 25% de las mujeres presentaban obesidad, aumentando con la edad hasta alrededor de los 60 años. El promedio de la circunferencia de cintura (CC) para la población chilena es de 90.7 cm para los hombres y de 86.2 cm para las mujeres.

El indicador más utilizado para cuantificar la obesidad es el índice de Masa Corporal (IMC), que se refiere a la relación entre el peso, expresado en kilos y la estatura al cuadrado, expresada en metros. El valor actualmente utilizado para diagnosticar obesidad debe ser igual o superior a 30 kg/m2. Sin embargo, el IMC no proporciona información acerca de la distribución de la grasa corporal. Esto es un aspecto de relevancia, ya que se ha establecido que el lugar de depósito y la distribución de la grasa en el cuerpo representa un riesgo diferente, correspondiendo al tejido adiposo abdominal y más específicamente al tejido adiposo perivisceral (mesenterio, omentos) el que se asocia con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular, diabetes mellitus tipo 2, y cáncer, entre otras.

En el año 2005, la Federación Internacional de Diabetes (IDF) incorporó población no obesa para determinar los puntos de corte de la CC y redujo los puntos de corte para definir obesidad abdominal, considerando de mayor riesgo cifras ≥ 94 cm para los hombres y ≥ 80 cm para las mujeres, en población de origen europeo. Distintas etnias, entre las cuales se encuentra la población chilena, podrían presentar diferentes puntos de corte de CC, lo cual requiere estudios locales que permitan determinar con mayor precisión los valores de riesgo. Por ahora, en Chile se tiende a utilizar los puntos de corte planteados por la ATPIll-NCEP.

Existen numerosas evidencias clínicas de que la asociación de estas enfermedades con el riesgo cardiovascular (RCV) está mediada por la obesidad y, muy especialmente, por la obesidad abdominal o visceral, caracterizada por una aumento de los depósitos de grasa en el tejido adiposo intraabdominal o visceral. Es decir, que la obesidad visceral debe considerarse hoy día como un nuevo factor de RCV que hay que considerar junto con los llamados factores clásicos de RCV como la edad, el sexo, tabaquismo, etc.

Por otra parte, diversos estudios clínicos demuestran como la grasa visceral, medida mediante tomografía computarizada a nivel de L4-L5, presenta una excelente correlación con la circunferencia de la cintura (en cm) y que esta correlación no está influida por el sexo ni por el grado de obesidad. Este hecho ha resucitado el interés por los parámetros antropométricos y, en especial, por aquellos que miden la grasa visceral.

Sin embargo no existe un acuerdo unánime sobre cuál debe ser el punto de corte para el valor de la circunferencia de la cintura a partir del cual el exceso de grasa visceral se acompaña de un aumento claro del RCV. Así, en una de las primeras publicaciones que alertaron sobre la importancia de establecer unos valores de la circunferencia de la cintura en relación al RCV a partir de los cuales este riesgo aumenta de forma significativa se propusieron los ya clásicos puntos de corte, correspondientes a los índices de masa corporal (IMC) de 25 y 30 kg/m2, de 80 y 88 cm para las mujeres y 94 y 102 cm para los varones.

Pero estudios poblacionales posteriores demuestran como estos puntos de corte pueden variar en función, por ejemplo, de factores étnicos. Así, en población asiática, se observa un incremento claro de RCV a partir de valores inferiores del perímetro de la cintura de los observados en individuos de raza caucásica. Esta confusión se observa también si miramos las distintas definiciones de síndrome metabólico (SM) propuestas (OMS, EGIR, ATPIII, IDF) en las que no existe unanimidad a la hora de establecer valores de circunferencia de la cintura indicadores de RCV y de la existencia de SM.

La Federación Mundial del Corazón recomienda mantener a raya el perímetro abdominal y señala que existen diferentes parámetros según la zona del mundo donde se habite, de forma que en Norteamérica se considera una "cintura de alto riesgo" la de las mujeres que superan los 88 centímetros y la de hombres que tienen más de 102, mientras que para Latinoamérica, Oriente Medio, la India y Asia las cifras se reducen a 80 centímetros en el caso de las mujeres y 90 para los hombres.

En Japón, son las mujeres las que pueden permitirse una cintura mayor, de forma que entran en zona alta de riesgo a partir de los 90 centímetros y los hombres a partir de los 85.

En el resto de mundo, incluida Europa, la cintura de las mujeres no debería sobrepasar los 80 centímetros y la de los hombres los 94. Otro método que se utiliza para controlar el riesgo a padecer problemas cardiacos relacionados con el sobrepeso se obtiene a partir del índice de masa corporal.

Ese índice se obtiene al dividir el peso -medido en kilogramos- por la cantidad que resulte de multiplicar la altura -medida en metros- por sí misma.

Si su valor es superior a 30 existe un riesgo alto de padecer algún problema cardíaco -que al año causa la muerte de unos diecisiete millones de personas-, aunque a partir de 25 ya empieza a haber síntomas de sobrepeso.







Fuente: Scielo, Elsevier, Infobae



martes, 19 de junio de 2012

Obesidad = epidemia mundial



El sobrepeso y la obesidad se definen como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud.
El índice de masa corporal (IMC) es un indicador simple de la relación entre el peso y la talla que se utiliza frecuentemente para identificar el sobrepeso y la obesidad en los adultos. Se calcula dividiendo el peso de una persona en kilos por el cuadrado de su talla en metros (kg/m2).
La definición de la OMS es la siguiente:
  • Un IMC igual o superior a 25 determina sobrepeso.
  • Un IMC igual o superior a 30 determina obesidad.
El IMC proporciona la medida más útil del sobrepeso y la obesidad en la población, puesto que es la misma para ambos sexos y para los adultos de todas las edades. Sin embargo, hay que considerarla a título indicativo porque es posible que no se corresponda con el mismo nivel de grosor en diferentes personas.
La causa fundamental del sobrepeso y la obesidad es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas. En el mundo, se ha producido:
  • un aumento en la ingesta de alimentos hipercalóricos que son ricos en grasa, sal y azúcares pero pobres en vitaminas, minerales y otros micronutrientes, y
  • un descenso en la actividad física como resultado de la naturaleza cada vez más sedentaria de muchas formas de trabajo, de los nuevos modos de desplazamiento y de una creciente urbanización.
A menudo los cambios en los hábitos de alimentación y actividad física son consecuencia de cambios ambientales y sociales asociados al desarrollo y de la falta de políticas de apoyo en sectores como la salud; agricultura; transporte; planeamiento urbano; medio ambiente; procesamiento, distribución y comercialización de alimentos, y educación.
En las últimas tres décadas las tasas de obesidad global se han duplicado y ahora viven en el mundo más de 500 millones de personas obesas.
Este exceso en el peso corporal está causando tres millones de muertes cada año, según cifras de la Organización Mundial de la Salud.Algunos culpan a nuestro estilo de vida, que nos ha vuelto cada vez más sedentarios, pasando horas sentados frente al computador o la televisión.Pero otros expertos creen que los responsables son los alimentos que comemos. Y más específicamente, dicen, las enormes cantidades de azúcar que consumimos.Uno de los más grandes cambios en nuestra dieta se remonta a los años 70, cuando la industria agrícola de Estados Unidos se embarcó en la producción masiva del maíz y del jarabe de maíz de alta fructosa, comúnmente utilizado hoy en todo el mundo como edulcorante en alimentos procesados.
Esto provocó un incremento masivo en las cantidades de alimentos baratos abastecidos a los supermercados estadounidenses: desde cereal hasta galletas de bajo precio.  Como resultado, las hamburguesas se hicieron más grandes y las papas fritas se hicieron más grasosas.  
El jarabe de maíz de alta fructosa (JMAF) es un subproducto de desecho del maíz, increíblemente azucarado e increíblemente barato.  Al principio se le utilizaba en casi todos los alimentos: pizza, ensaladas, carne, pasteles y pan.  Para mediados de los años 80 el JMAF ya había reemplazado al azúcar en las bebidas gaseosas, lo cual tenía sentido para la industria, ya que era un 35% más barato.  Pero según algunos científicos, además de más dulce, también es más adictivo que el azúcar.  Y esto, dicen, ha provocado que en las últimas dos décadas el consumo promedio de estas bebidas se duplique
La industria, por su parte, afirma que este incremento no ha causado la epidemia de obesidad, sino el hecho de que la gente consume demasiadas calorías.  
Por primera vez, se ha calculado el peso total de la humanidad en 287 millones de toneladas, con una media de peso por adulto de 62 kg.Dicha cifra es un tercio mayor en Estados Unidos y los investigadores aseguran que si este dato fuera replicado a nivel mundial, sería el equivalente a añadir mil millones de personas a la población del planeta.


Fuente. OMS, BBC



miércoles, 18 de abril de 2012

Baila y adelgaza...



El gimnasio puede resultar muy aburrido y monótono, totalmente cierto. Pero si hay algo de lo que no podemos cansarnos es de bailar ¿verdad? Seamos buenos, malos o pésimos bailarines, todos disfrutamos de ponernos en movimiento al compás de la música, especialmente si sabemos lo bien que nos hace bailar. Uno de los beneficios del baile es que nos ayuda a adelgazar.

Tengamos en cuenta que toda actividad que nos ponga en movimiento es útil para quemar calorías y bajar esos kilitos de más. De todas maneras, si quieres bailar y todavía no te has decidido por ningún estilo, te recomendamos los 5 mejores bailes para adelgazar para que elijas a tu gusto.


Danza del vientre. Este es quizás uno de los mejores bailes para adelgazar en las mujeres, pues ayuda a eliminar la grasa abdominal, tonificar las caderas y por tanto, lograr una cintura espectacular.

Hip hop. ¿Quieres ponerte en movimiento sin parar? Una coreografía de hip hop te hace quemar muchísimas calorías: como es un baile aeróbico que requiere numerosos movimientos en poco tiempo, te mantiene activo. El hip hop no sólo te ayudará a adelgazar sino también a tonificar tu silueta y aumentar la flexibilidad de tus músculos.

Salsa. ¡Aprovecha la oportunidad de ejercitarte junto a tu pareja! La salsa es un baile muy sensual que nos invita a movernos lo suficiente como para bajar esos kilitos de más. Mejora nuestro sistema circulatorio, eleva la flexibilidad y resistencia en nuestros músculos.

Baile del caño. Uno de los bailes que está de moda es el pole dance o baile del caño, una danza que comenzó en los cabarets pero que ahora lo practican hasta las amas de casa para sorprender a sus maridos. Nos ayuda a bajar de peso, tonificar piernas y brazos y sobre todo aumentar la sensualidad.

Capoeira. Esta danza afrobrasileña, generalmente practicada por hombres, es una de los bailes más activos y enérgicos para quemar todas las calorías de más. 



Recuerda que siempre es bueno complementar cualquier actividad física con una buena hidratación y alimentación saludable.




Vamos, baja esos kilitos que tienes de más de una manera entretenida.






Fuente: vivirsalud.com



viernes, 23 de marzo de 2012

Pregorexia?

Algunas mujeres realizan diferentes técnicas para no subir de peso durante el embarazo por el miedo a engordar. En ciertos casos la obsesión por no adquirir volumen se vuelve tan extrema que algunas embarazadas sufren una enfermedad denominada Pregorexia.  Algunas señales que delatan que una mujer sufre de Pregorexia son tener una preocupación excesiva por su ingesta calórica y por su aumento de peso. También son signos el que deje de comer y aumente su actividad física.

La Pregorexia es un trastorno alimentario que fomenta excesivamente la delgadez durante el embarazo. Se da en mujeres muy exigentes, pero a la vez inestables y con baja autoestima.

Las mujeres se preocupan de forma exagerada por su figura, además no quieren y tienen miedo a aumentar mucho de peso durante el embarazo, para lo cual restringen su ingesta calórica, pueden inducirse vómitos y aumentan su actividad física, para eliminar las pocas calorías que ingieren.

Es fundamental que las mujeres entiendan que existe un importante porcentaje del aumento de peso durante la gestación que es inevitable. Se distribuye entre el bebé, la placenta, el aumento del útero, el volumen sanguíneo y el líquido amniótico, sumado a la retención de líquidos, muy frecuente en el embarazo.

La Pregorexia es una enfermedad en un periodo delicado, ya que se trata de una mujer embarazada, porque el bebé se sustenta de la placenta, y la placenta de la madre; el bebé tendrá suficiente alimento mientras la placenta tenga de dónde sacar los nutrientes necesarios, es decir desnutriendo a la madre. Casos extremos, en que la placenta no tenga ya de dónde sacar nutrientes, causarán hasta la muerte de la madre y/o el bebé.
Esta enfermedad se puede extender en una paciente con anorexia, ya que uno de los síntomas de la anorexia es la amenorrea (la falta de menstruación), por lo que puede ser que una mujer con este tipo de alteración difícilmente quede embarazada. Sin embargo, durante el período de recuperación, puede haber ciclos irregulares que complican el orden de anticonceptivos y que se produzca el embarazo en esa circunstancia, en la cual la paciente todavía es muy vulnerable.  Otra posibilidad, es que una mujer que todavía no había desarrollado desorden en el hábito alimentario, lo desarrolle al principio del embarazo, siendo los principales detonantes alguna situación de cambio en su vida, como puede ser el mismo embarazo en su comienzo, ya que es el instante que se hacen más evidentes los cambio físicos derivados de la acumulación de tejido graso. Razón por la cual surge la Pregorexia en mujeres sin antecedentes.  Para un apropiado desarrollo del embarazo las mujeres deben controlar su peso, el promedio de kilos que una madre de peso normal tiene que subir varía entre los 10 y 15 kilos durante todo el embarazo, para una madre con sobrepeso se espera que sea entre 7 y 10 kilos y una madre que este bajo el peso normal debiera subir entre 15 a 20 kilos, los cuales son necesarios para todo el proceso fisiológico de la madre y el proceso de desarrollo fetal del bebé.

Las consecuencias que puede traer la desnutrición de la madre antes y durante el embarazo influyen en recién nacidos con bajo peso. Una mujer en edad fértil y con planes de embarazo que pesa menos de 50 kilos, tiene mayor riesgo de tener un niño desnutrido, sobre todo si no logra aumentar de peso durante la gestación.

En la adultez, debido a la programación fetal, ese hijo puede presentar resistencia a la insulina, obesidad, aumento del apetito, más acumulación de grasa en el tejido abdominal y mayor incidencia de enfermedades cardiovasculares.

Las mujeres con Pregorexia tienen problemas para crear vínculos afectivos y demostrar sus emociones. Por lo que puede tener problemas para generar vínculos con el bebé durante el periodo de lactancia.

El tratamiento para este trastorno alimenticio debe trabajar un equipo constituido por nutricionistas, psicólogos y psiquiatras. Para que el embarazo llegue a término y que el estado de salud (físico y psicológico) de la madre y del bebé no presente complicaciones.



Fuente: Wikipedia, Revista Buena Salud.



jueves, 22 de septiembre de 2011

Hipertensión


La hipertensión arterial (HTA) es una enfermedad crónica caracterizada por un incremento continuo de las cifras de presión sanguínea en las arterias. Aunque no hay un umbral estricto que permita definir el límite entre el riesgo y la seguridad, de acuerdo con consensos internacionales, una presión sistólica sostenida por encima de 139 mmHg o una presión diastólica sostenida mayor de 89 mmHg, están asociadas con un aumento medible del riesgo de aterosclerosis y por lo tanto, se considera como una hipertensión clínicamente significativa.

La hipertensión arterial se asocia a tasas de morbilidad y mortalidad considerablemente elevadas, por lo que se considera uno de los problemas más importantes de salud pública, especialmente en los países desarrollados, afectando a cerca de mil millones de personas a nivel mundial. La hipertensión es una enfermedad asintomática y fácil de detectar; sin embargo, cursa con complicaciones graves y letales si no se trata a tiempo. La hipertensión crónica es el factor de riesgo modificable más importante para desarrollar enfermedades cardiovasculares, así como para la enfermedad cerebrovascular y renal.

Un equipo internacional de científicos descubrió 22 nuevas secciones del código genético que están vinculadas a la hipertensión, o alta presión arterial.  Según los estudios, en los que participaron unos 350 científicos de 234 instituciones en 24 países, "el hallazgo representa un gran avance en nuestro entendimiento del impacto de la herencia en la presión arterial".

Y ofrece la posibilidad de desarrollar nuevos tratamientos para la prevención de infartos y derrames cerebrales, las principales causas de muerte en el mundo.  Los estudios, publicados en las revistas Naturey Nature Genetics, mostraron que casi todos los seres humanos tenemos alguna de las variantes genéticas que influyen en la presión arterial.  Se sabe que la hipertensión puede ocurrir en varios miembros de la misma familia, y también se sabe que hay factores de riesgo que influyen en el trastorno, como obesidad, falta de ejercicio y la cantidad de sal que consumimos en la dieta.

Aunque los factores de estilo de vida son bien conocidos, el elemento genético de la hipertensión había sido hasta ahora muy poco entendido.

En el primer estudio, los científicos analizaron datos de más de 270.000 personas de 24 países.  Identificaron 16 nuevas regiones en el genoma que están vinculadas a la presión arterial.  Uno de los investigadores, el profesor Mark Cauldfield de la Escuela Médica de Londres y el Hospital Barts, expresa que cada una de esas variantes genéticas se encuentran en por lo menos 5% de la gente, aunque algunas de éstas son mucho más comunes.  Con las variantes descubiertas los investigadores pudieron confirmar la influencia de otras 12 regiones que previamente habían sido identificadas.  Entre los procesos que pueden ser blanco de nuevas terapias está una serie de reacciones químicas que involucran óxido nítrico, que se encarga de abrir los vasos sanguíneos.  Sin embargo, los científicos afirman que tan sólo han descubierto el 1% de las causas genéticas que contribuyen a la presión arterial.



Fuente: Wikipedia, BBC

viernes, 26 de agosto de 2011

Cuidado la TV te puede hacer morir más joven

British Journal of Sports Medicine sugiere que quienes pasan en su vida una media de seis horas diarias viendo televisión, tienen una esperanza de vida cinco años menor. El estudio de la Universidad de Queensland dice que cualquier tiempo sentado delante de la pantalla puede acortarle la vida. Una de las conclusiones del estudio: "Ver la televisión puede tener consecuencias adversas para la salud que rivalizan con los de la falta de actividad física, la obesidad y el tabaquismo: cada hora delante de la pantalla puede acortar la vida 22 minutos".

Quienes ven la televisión tienden a llevar estilos de vida sedentarios y poco saludables. No son las seis horas de exposición a la pequeña pantalla lo que los mata, es que ese tiempo no lo pasan caminando o haciendo ejercicio. A principios de año, un estudio en EE.UU. descubrió que más de dos horas de televisión al día incrementaba el riesgo de diabetes del clictipo 2 y enfermedades cardiovasculares. Más de tres horas llevaba un riesgo de muerte prematura. En lo que coinciden todos los estudios es en que la actividad física es beneficiosa y unos pequeños cambios pueden llevar a más largos y saludables estilos de vida.


Fuente: BBC

miércoles, 1 de junio de 2011

Aterosclerosis

Es una afección en la cual se deposita material graso a lo largo de las paredes de las arterias. Este material se vuelve más grueso, se endurece (forma depósitos de calcio) y puede finalmente bloquear las arterias.

La ateroesclerosis es un tipo de arterioesclerosis, aunque los dos términos a menudo se utilizan para referirse a la misma cosa.

Causas

La ateroesclerosis es un trastorno común que afecta específicamente las arterias grandes y medianas. Se presenta cuando la grasa, el colesterol y otras sustancias se acumulan en las paredes de las arterias y forman estructuras duras llamadas placas.

Finalmente, las placas pueden hacer que la arteria se estreche y sea menos flexible, dificultando más el flujo de sangre. Si las arterias coronarias se estrechan, el flujo de sangre al corazón puede disminuir o detenerse, lo cual puede causar dolor torácico (angina estable), dificultad para respirar, ataque cardíaco y otros síntomas.

Los pedazos de placa se pueden desprender y viajar a través de la arteria afectada hasta vasos sanguíneos más pequeños, bloqueándolos y causando daño o muerte de tejido (embolización). Ésta es una causa común de ataque cardíaco y accidente cerebrovascular. Los coágulos de sangre también se pueden formar alrededor de una ruptura (fisura) en la placa, llevando a un bloqueo en el flujo de sangre. Si los coágulos viajan hasta una arteria en el corazón, los pulmones o el cerebro, pueden causar un accidente cerebrovascular, un ataque cardíaco o una embolia pulmonar. En algunos casos, la placa ateroesclerótica está asociada con un debilitamiento de la pared de una arteria, llevando a que se presente un aneurisma.

Los factores de riesgo para la ateroesclerosis son, entre otros:

  • Diabetes
  • Consumo excesivo de alcohol
  • Hipertensión arterial
  • Niveles de colesterol en la sangre altos
  • Dieta alta en grasas
  • Edad avanzada
  • Obesidad
  • Antecedentes familiares o personales de cardiopatía
  • Tabaquismo

La ateroesclerosis puede afectar muchos sistemas de órganos diferentes, incluyendo el corazón, los pulmones, el cerebro, los intestinos, los riñones y las extremidades.

Síntomas

Los síntomas generalmente no se presentan hasta que el flujo de sangre resulta restringido u obstruido.

Ver la afección específica para obtener más detalles sobre los síntomas:

  • Aneurisma aórtico abdominal
  • Arteriopatía coronaria
  • Enfermedad renal
  • Isquemia de la arteria mesentérica
  • Arteriopatía periférica
  • Estenosis de la arteria renal
  • Hipertensión
  • Accidente cerebrovascular (enfermedad cerebrovascular)
  • Aneurisma aórtico torácico

Pruebas y exámenes

Un médico llevará a cabo un examen físico y auscultará el corazón y los pulmones con un estetoscopio. La ateroesclerosis puede producir un sonido de susurro o de soplo sobre una arteria ("soplo").

Los exámenes que se pueden utilizar para diagnosticar la ateroesclerosis o sus complicaciones son, entre otros:

  • Índice tobillo-brazo (ITB)
  • Arteriografía aórtica (angiografía aórtica)
  • Arteriografía
  • Prueba de esfuerzo cardíaco
  • Dúplex carotídeo
  • Angiografía de arteria coronaria
  • Tomografía computarizada
  • Estudio Doppler
  • Arteriografía de las extremidades
  • Ecografía intravascular (EIV)
  • Arteriografía por resonancia magnética (ARM)
  • Arteriografía mesentérica
  • Angiografía pulmonar
  • Arteriografía renal

Tratamiento

Para ayudar a prevenir la ateroesclerosis o sus complicaciones (tales como la cardiopatía y accidente cerebrovascular), haga los siguientes cambios en el estilo de vida:

  • Evite los alimentos grasos. Consuma comidas bien balanceadas que sean bajas en grasa y colesterol. Incluya varias porciones diarias de frutas y verduras. Añadir pescado a la dieta al menos dos veces por semana puede ser útil; sin embargo, no coma pescado frito.
  • No beba más de uno o dos tragos de alcohol al día.
  • Haga ejercicio regularmente durante 30 minutos por día si no tiene sobrepeso, y de 60 - 90 minutos por día si tiene sobrepeso.

Hágase revisar la presión arterial cada 1 a 2 años, sobre todo si la hipertensión arterial se da con frecuencia en la familia. Hágase tomar la presión arterial con más frecuencia si sufre de hipertensión arterial, cardiopatía o si ha tenido un accidente cerebrovascular. Hable con el médico respecto a la frecuencia con la cual debe hacerse estos chequeos. Las recomendaciones específicas dependen de la edad y de las lecturas de la presión arterial.

  • Toda persona debe mantener su presión arterial por debajo de 140/90 mmHg
  • Si tiene diabetes o ha tenido un accidente cerebrovascular o un ataque cardíaco, su presión arterial probablemente debe estar en menos de 130/80 mm/Hg. Pregúntele al médico cuál debe ser su presión arterial.

Hágase revisar y tratar el colesterol si está alto.

Ver: colesterol y triglicéridos altos

  • Los adultos deben hacerse revisar el colesterol cada 5 años. Si le están tratando el colesterol alto o por antecedentes familiares de problemas de colesterol, será necesario hacérselo revisar con mayor frecuencia.
  • Todos los adultos deben mantener sus niveles de colesterol LDL ("malo") por debajo de 130-160 mg/dL.
  • Si tiene diabetes, cardiopatía o arterioesclerosis en alguna otra parte en su cuerpo, su colesterol LDL debe ser inferior a 100 mg/dL.
  • Se han encontrado pocos medicamentos para eliminar la placa. Las estatinas y otros hipocolesterolemiantes pueden ayudar a impedir que se forme más placa.

El médico le puede sugerir que tome ácido acetilsalicílico (aspirin) u otro fármaco llamado clopidogrel (Plavix) para ayudar a prevenir la formación de coágulos de sangre en las arterias. Estos medicamentos se denominan fármacos antiplaquetarios. No tome ácido acetilsalicílico sin hablar primero con el médico.

Hable con el médico acerca de la seguridad de la hormonoterapia para la menopausia.

Las pautas ya no recomiendan las vitaminas E o C, los antioxidantes ni el ácido fólico para prevenir la cardiopatía.

Se llevan a cabo muchas cirugías para ayudar a prevenir las complicaciones de la ateroesclerosis. Algunas de éstas son:

  • Alta tras angioplastia y colocación de stent en el corazón
  • Angioplastia y colocación stent en arterias periféricas
  • Reparación abierta de aneurisma de la aorta abdominal
  • Cirugía de revascularización coronaria
  • Cirugía de la arteria carótida
  • Cirugía del corazón mínimamente invasiva

Pronóstico

Todas las personas comienzan a desarrollar alguna cantidad de ateroesclerosis a medida que envejecen y, en algunas personas, esta afección puede causar complicaciones, como ataque cardíaco o accidente cerebrovascular.

Posibles complicaciones

  • Arteriopatía coronaria
  • Daño a órganos (como los riñones, el cerebro, el hígado y los intestinos)
  • Ataque cardíaco
  • Accidente cerebrovascular
  • Muy poca sangre a las piernas y los pies
  • Accidente isquémico transitorio (AIT)

Fuente: MedlinePlus


lunes, 13 de diciembre de 2010

Grasa en el abdomen = Osteoporosis

La acumulación de grasa en el vientre, lo que llamamos popularmente como «barriguita», además de antiestético, es un peligro para la salud de los huesos. Si durante años se creyó que las mujeres obesas tenían menos riesgo de desarrollar osteoporosis porque el exceso de grasa corporal protegía contra la pérdida ósea, ahora un estudio presentado en la reunión anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica (RSNA) asegura que una grasa abdominal excesiva puede tener un efecto perjudicial sobre los huesos. Pero no toda la grasa del cuerpo es igual. La grasa subcutánea se encuentra justo debajo de la piel, mientras que la grasa visceral o intraabdominal se encuentra en las profundidades del tejido muscular en la cavidad abdominal. La genética, la dieta y el ejercicio contribuyen al nivel de grasa visceral que se almacena en el cuerpo, que se considera especialmente peligrosa, ya que en estudios previos se ha asociado con un mayor riesgo de problemas cardíacos. Para llegar a estas conclusiones, los investigadores reclutaron a cincuenta mujeres premenopáusicas con sobrepeso que se sometieron a una completa evaluación de su grasa abdominal subcutánea, visceral y total, así como a un examen de la grasa y la densidad mineral de su médula ósea.

Las imágenes revelaron que en las mujeres con más grasa visceral aumentaba la grasa de la médula ósea y disminuía su densidad mineral. Sin embargo, no hubo correlación significativa entre la grasa subcutánea y la total con la densidad mineral del hueso ni cn la grasa.




Fuente: ABC




viernes, 28 de mayo de 2010

¿Es cierto?: La Obesidad está vinculada a un menor volumen del cerebro.


Un estudio científico ha concluido que la obesidad está vinculada a un menor volumen del cerebro y que las personas de mediana edad con buena salud, pero con exceso de grasa abdominal, tienen un mayor riesgo de padecer demencia más adelante. La investigación se llevó a cabo con 733 personas de una edad media de 60 años, el 70% de las cuales eran mujeres. Midieron su Índice de Masa Corporal (IMC), cintura y grasa abdominal, además de escanear el cerebro. "Nuestros resultados confirman la relación entre el incremento del IMC y la reducción del volumen del cerebro en las personas más ancianas y de edad mediana, observada previamente en un grupo de menos de 300 personas", subrayó la doctora Sudha Seshadri, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Boston (noreste de EEUU), una de los principales autores del estudio, difundido el jueves por la edición en Internet de los Annals of Neurology. "Aún más importante, estos datos muestran un vínculo más fuerte entre la obesidad, particularmente el exceso de grasa que se encuentra en las vísceras, y un riesgo incrementado de demencia y de enfermedad de Alzheimer", añadió.

Los resultados de este estudio ponen en evidencia un vínculo entre obesidad y demencia que podrían conducir a la elaboración de estrategias prometedoras de prevención, añadió la médica. Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicado en 2005, más de 24 millones de personas sufren una forma de demencia en el mundo.

Fuente: AFP


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