jueves, 18 de octubre de 2012

Tormentas Solares: Posible Apagón Mundial




Una tormenta geomagnética es una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre. Asociada a una eyección de masa coronal (CME), un agujero en la corona o una llamarada solar, es una onda de choque de viento solar que llega entre 24 y 36 horas después del suceso. Esto solamente ocurre si la onda de choque viaja hacia la Tierra. La presión del viento solar sobre la magnetosfera aumentará o disminuirá en función de la actividad solar. La presión del viento solar modifica las corrientes eléctricas en la ionosfera. Las tormentas magnéticas duran de 24 a 48 horas, aunque pueden prolongarse varios días.

Etapas:

1ª etapa - Erupción solar: tarda solamente 8 minutos en llegar a la tierra. La radiación electromagnética es capaz de interrumpir las comunicaciones. La erupción solar expande la atmósfera hasta alcanzar las órbitas de los satélites, alterando sus órbitas y provocando su caída a la superficie de la Tierra.
2ª etapa - Tormenta de Radiación: un bombardeo de radiación que puede quemar los circuitos eléctricos y dañar a las personas expuestas; aún cuando la atmósfera y la magnetósfera actúan a modo de escudo para evitar este tipo de efectos.
3ª etapa - Eyección de Masa Coronal (en inglés CME): Esta es la onda más peligrosa ya que, en el caso de estar orientada hacia el sur, daña los satélites, todos los transformadores eléctricos por los que pase electricidad y las comunicaciones en todo el planeta. Si está orientada al norte, rebotará en la magnetosfera.

1 de septiembre de 1859, Richard Carrington, productor de cerveza y astrónomo aficionado, subió las escaleras de su observatorio privado, ajustó la mira de su telescopio para proyectar una imagen de 28 centímetros del sol en una pantalla.  Estaba calcando manchas solares en un papel cuando de pronto aparecieron "dos manchas de luz blanca muy brillante".  Al día siguiente, antes del amanecer, enormes despliegues aurorales rojos, verdes y morados iluminaron los cielos de lugares como Hawái y Panamá.  En las montañas rocosas los campistas confundieron la aurora con el amanecer y se levantaron a preparar el desayuno.  La ráfaga que Carrington observó anunciaba una supertormenta solar: una erupción electromagnética que lanzó miles de millones de toneladas de partículas cargadas que se precipitaron hacia la Tierra.  Cuando la onda invisible chocó con el campo magnético del planeta, provocó un aumento repentino delas corrientes eléctricas en las líneas de telégrafo que interrumpió el servicio en varias estacones, pero los telegrafistas de otros lugares descubrieron que podían desconectar las baterías.  Una tormenta así puede llegar a freír transformadores de los que las compañías de electricidad tienen de reserva, dejando a millones de personas sin luz, agua potable, tratamiento de aguas residuales, calefacción, aire acondicionado, combustible, servicio telefónico o alimentos perecedores y medicinas durante los meses que tomaría fabricar e instalar transformadores nuevos.

El Sol no es líquido, ni sólido ni gaseoso: está hecho de plasma, además rebosa de campos magnéticos, la mayoría permanecen dentro de él, pero algunos conductos de flujo magnético, tan gruesos como la Tierra, emergen a la superficie como manchas solares.

Seguimiento Solar:
- 1859: Evento Carrington; tormenta geomagnética más fuerte registrada, estropeó los rudimentarios sistemas eléctricos de mediados del siglo XIX.

- 1958: Cien aviones que volaban entre E.U.A y Europa perdieron contacto radial con la tierra.

- 1972: explota un transformador en Columbia Británica

- 1989: una red eléctrica en Quebec falla y causa daños por cientos de millones de dólares.

- 2000: ASCA un satélite de investigación pierde control y gira en el espacio.

- 2003: Se redireccionan los vuelos al fallar los sistemas de GPS. Suecia sufre un apagón.


* 19 de enero de 2012, con un modelo por computadora, científicos de la NASA pudieron predecir cuándo chocarían las particulas con la Tierra y dónde habría mayores efectos.  Este tipo de pronósticos de la alerta con unos días de anticipación, pero los investigadores todavía no pueden estar seguros de cuándo ocurrirán las erupciones.

Existen dos categorías de actuaciones. Por un lado, los gobiernos deberán haber llevado a cabo campañas de información pública para que la población sepa cómo actuar. Y tendrán que tener preparados mapas de estimación de impacto y dispositivos de emergencia capaces de funcionar en un entorno en el que las comunicaciones están interrumpidas y el suministro energético se ha colapsado.

Para ello, por ejemplo, será necesaria una flota de vehículos capaces de funcionar incluso durante un pulso electromagnético (EMP). Las plantas nucleares deberán contar con una reserva de combustible para por lo meos tres meses. Y, por supuesto, deberá existir un plan de emergencia para aplicar en el caso de una caída generalizada y por tiempo prolongado de los suministros de gas y electricidad.

En cuanto a la población, se recomienda que antes de hacer nada estudie la situación en su casa y valore, por ejemplo, las posibilidades de que llegue o no ayuda del exterior, algo que depende de la situación geográfica. Todo hogar, además, debería de contar con algún metodo para potabilizar el agua, tener una cocinilla de gas (que no necesita electricidad) y contar con reservas de agua embotellada y alimentos no perecedeors suficientes para un mes. Lo mismo vale para las medicinas básicas. Se recomienda también disponer de algún tipo de identificación vidual y de una reserva de dinero en efectivo, ya que será imposible utilizar tarjetas u otros medios electrónicos de pago.




Fuente: Wikipedia, National Geographic, ABC.es




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